Colcapirhua vivió este jueves su jornada más violenta desde que comenzó el bloqueo al relleno sanitario de Cotapachi hace ocho días. Lo que inició como un operativo municipal para intentar restablecer el paso terminó en enfrentamientos, trabajadores heridos, retenciones y denuncias de agresiones.
El conflicto estalló después de que la Gobernación de Cochabamba y la Alcaldía intentaran realizar una inspección interna al botadero, hecho que desató la molestia de los vecinos movilizados.
Sin embargo, en esta jornada, funcionarios y pobladores denunciaron la presencia de grupos violentos no pertenecientes a la zona, que descendieron desde los cerros armados con palos, piedras, huaracas, petardos, cadenas e incluso flechas.
Bloqueo
El contingente municipal fue completamente rebasado y muchos funcionarios huyeron por la serranía para salvarse. Minutos después, en la zona de Esquilán, comenzaron a llegar los primeros rescatados, transportados por una camioneta policial, ensangrentados, golpeados y cubiertos de lodo.
El municipio informó que al menos tres trabajadores siguen desaparecidos y que varios funcionarios permanecen escondidos en la serranía intentando escapar hacia Zofraco y zonas aledañas.
Pese a la gravedad de los hechos, la primera intervención policial contó solo con dos efectivos, quienes rescataron a un primer grupo, pero no pudieron avanzar más. Un rato después, subieron otros dos agentes, aunque la situación seguía fuera de control.
Incluso equipos de prensa tuvieron que abandonar la zona tras recibir pedradas mientras grababan los enfrentamientos.
Mientras tanto, Colcapirhua continúa inundada de basura tras más de una semana sin operaciones en el relleno sanitario, lo que eleva el riesgo sanitario en plena temporada de lluvias.
Hace ya más de una semana los comunarios de Cotapachi bloquearon el ingreso al relleno sanitario, pues piden establecer los límites del botadero, debido a que denuncian que este lugar genera foco de infección que perjudica a los habitantes y al medio ambiente.
Por su parte, las autoridades departamentales y municipales buscan entablar el diálogo, aunque los movilizados se mantienen firme en su postura.





















































































