Una vivienda de estilo clásico, ubicada sobre la avenida 14 de septiembre entre las calles 16 y 17 de Obrajes, comenzó a ser demolida luego de que un fallo judicial autorizara la medida. El inmueble, construido en la década de 1940 y que en el pasado albergó a la Embajada de Francia, fue durante años objeto de disputa entre vecinos, arquitectos y autoridades municipales por su presunto valor patrimonial.
La Alcaldía de La Paz confirmó que la casa no contaba con una declaratoria oficial como bien patrimonial, sino con una “presunción”, lo que determinó la resolución del tribunal. “El juez y la vocal entendieron que la presunción de patrimonialidad era solo una suposición y, al no existir una declaración formal, se estaba privando al dueño del uso de su propiedad”, explicó el secretario municipal de Planificación, Diego Chávez.
La empresa Pok Ha Bek S.R.L., propietaria del inmueble, fue la que presentó la solicitud de demolición, que finalmente fue aprobada. Aunque el Gobierno Autónomo Municipal de La Paz manifestó su desacuerdo, indicó que está obligado a cumplir el fallo judicial emitido por la Sala Constitucional Primera de La Paz, que ordena otorgar los permisos de demolición y construcción. En la puerta del predio se exhibe la nota de autorización emitida por la Dirección de Desarrollo y Administración Territorial con fecha del 29 de octubre de 2025.
Chávez detalló que la Alcaldía había presentado informes técnicos que señalaban que la vivienda no estaba “en ruinas”, como argumentó la empresa, pero el tribunal no consideró estos elementos en su fallo. “Nos vimos obligados a cumplir de forma inmediata la resolución, como lo establece la Constitución”, añadió.
Patrimonio
Las gestiones para declarar el inmueble como bien patrimonial se remontan a 2004, cuando se elaboró una ficha de catalogación que lo identificaba como presunto bien de valor histórico. Sin embargo, el proceso no avanzó. En 2019, el entonces embajador de Francia solicitó retirar la postulación de la vivienda de la lista de bienes patrimoniales, argumentando su deterioro estructural.
El arquitecto Samuel Vásquez, expresidente del Colegio de Arquitectos de La Paz y presidente de la Comisión Técnica de Amigos de la Ciudad, lamentó el desenlace. “Esta casa reunía todas las condiciones para ser patrimonio tipo A. Era una mansión sólida, estable y representativa del desarrollo urbano de Obrajes”, expresó.
La demolición de la antigua residencia francesa reabre el debate sobre la protección del patrimonio arquitectónico de La Paz, donde actualmente existen más de 670 inmuebles con valor histórico. Muchos de ellos enfrentan riesgos de abandono, intervenciones ilegales o pérdida total debido a la falta de declaratorias oficiales y mecanismos eficaces de conservación.





















































































