Un segundo caso de un cuerpo sepultado equivocadamente en otro lugar al que se le asignó durante la pandemia del COVID-19, en 2020, se detectó en el Cementerio General de La Paz. El hallazgo ocurrió durante la búsqueda del primer cuerpo que también sepultaron en otro lugar al que se le concedió.
“Hoy día se ha abierto este segundo caso. Obviamente, estamos apresurando todos los (nichos) que están cerca al primer fallecido. Pero ahora resulta que (quien está) en el cajón no es su familiar. Entonces sería el segundo caso y (los familiares) se están uniendo con la anterior familia para denunciar, nos indican, a la funeraria”, informó la directora de la Administración Descentralizada de Cementerios, Patricia Endara.
Relató que los familiares del fallecido se encuentran consternados y tristes. Ellos se reunieron con los parientes del primer fallecido, cuyos restos aun no se encontraron. Ahora analizan presentar una denuncia conjunta.
“Han mostrado su molestia. Obviamente, también están tristes y se han reunido con familiares del anterior caso. Indican que van a seguir denuncia, o sea, tienen que responsabilizar a las funerarias”, remarcó la funcionaria.
Respecto del primer caso detectado la semana pasada, la autoridad municipal afirmó que aún no se encontró al fallecido, por lo que continúan abriéndose los nichos del cuartel 201, donde sepultaron a varios fallecidos durante la pandemia de 2020.
“Nosotros tenemos la esperanza de encontrar mañana en uno de los espacios ahí en el cuartel 201. Son más de 20 nichos que tenemos que abrir en el cuartel 201”, informó.
CONFUSIÓN
Para Endara, que estén sepultadas otras personas en nichos que no les corresponden puede deberse a una confusión cometida por las funerarias al llegar al cementerio con varios ataúdes.
Los familiares de los dos fallecidos que no corresponden a los nichos desconocieron a sus seres queridos porque llevaban una vestimenta distinta.
“Lo que más nos preocupa es que ellos venían con cajones, con cuatro o cinco cajones. Al parecer, en una carroza ponían los de la funeraria X y en la otra los de la funeraria Y. Por lo tanto, creo que han hecho un intercambio de cajones”, conjeturó.
Agregó que, durante la pandemia, el control en la introducción del cuerpo del fallecido en el ataúd es de completa responsabilidad de los familiares y de las funerarias, ya que los cajones llegaron al Cementerio General cerrados y luego enterrados.
“Ese control lo llevan las funerarias y lo llevan los familiares, que tienen que revisar que evidentemente sea su fallecido, que entre en el cajón el fallecido. Porque nosotros no abrimos los cajones para ver si está ingresando el fallecido XX o le han cambiado por otro fallecido. No es un trabajo que hace el cementerio”, explicó.
Lea también: La Paz: al menos 10 familias visitaban tumbas equivocadas por error de funerarias
Por otra parte, la directora municipal afirmó que también se detectó otra irregularidad referida a que los cuerpos de los fallecidos por COVID-19 se los sepultó hasta seis días después de haber muerto. Responsabilizó por esta irregularidad a la anterior gestión municipal.
“Resulta que fallecían el primero de julio y recién llegaban acá el 7 de julio, que estaban siendo enterrados. No sabemos si ha sido porque había muchos fallecidos y no les daba poder movilizar a todos ellos”, denunció.
Entre marzo de 2020 y finales 2021, el país sufrió, como muchos otros, la pandemia del COVID-19. A julio de 2022 fueron reportadas 21.973 muertes por el coronavirus en Bolivia.





















































































