La mañana de este lunes, trabajadores de la empresa Colina hallaron en el botadero municipal de El Alto la pierna derecha de Virginia Arucutipa, víctima de feminicidio, cuyo cuerpo fue cercenado por su expareja y botado a un contenedor de basura.
Un tatuaje en la extremidad inferior hallada, le permitió a la familia reconocer y confirmar que le pertenece a la víctima, según informó a La Razón la presidenta de Derechos Humanos de El Alto y las 20 provincias, Virginia Ugarte, quien desde hace 31 días de ocurrido el hecho acompaña a la familia en la búsqueda del cuerpo.
“La familia ha confirmado que la pierna que se ha encontrado en el botadero de Villa Ingenio es de Virginia. La han reconocido por un tatuaje. Son 31 días de búsqueda, la familia de la víctima no ha descansado. Lo que quieren es hallar las demás extremidades para darle cristiana sepultura”, señaló Ugarte.
El crimen ocurrió el 20 de mayo de este año. Virginia no fue la única víctima, también su hijo de ocho años de edad, Demian, a quien su padre lo asesinó dos días después de haber matado a su madre.
AUTOR CONFESO
El asesino de nombre Deivid Quispe confesó que primero mató a su expareja, cuyo cuerpo cercenó y arrojó a un contenedor de basura de El Alto. Luego asesinó a su hijo, que fue encontrado muerto en su domicilio.
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La abuela del asesino alertó a las autoridades cuando encontró en su vivienda el cadáver del menor de edad envuelto en un aguayo. Tenía signos de violencia.
La Policía hizo el levantamiento del cuerpo y sus familiares le dieron sepultura. En tanto los restos de la madre aún son buscados en el botadero de Villa Ingenio, en El Alto.
Por el doble crimen, la Justicia sentenció al asesino a 30 años de cárcel sin derecho a indulto.





















































































