Los Emiratos Árabes Unidos (EAU) anunciaron que incorporarán la enseñanza de inteligencia artificial (IA) en los planes de estudio de sus escuelas, abarcando desde el nivel inicial hasta la secundaria. Esta iniciativa forma parte de la Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial 2031, cuyo objetivo es posicionar al país como líder global en esta tecnología.
El nuevo currículo incluirá áreas como datos y algoritmos, aplicaciones de software, ética de la IA, usos en el mundo real, políticas públicas y participación social. Todos los contenidos han sido diseñados para adecuarse a las diferentes etapas escolares y se impartirán dentro del horario regular de clases.
Además de los contenidos técnicos, los módulos incluirán formación ética, un enfoque que, según Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI, podría convertir a los jóvenes de EAU en referentes globales. Altman destacó anteriormente que el país funciona como un «sandbox» ideal para debatir y desarrollar modelos de gobernanza en IA que puedan servir como base para otras naciones.
La estrategia también contempla la expansión del uso de IA en la educación superior y la investigación. Instituciones como la Universidad Americana de Sharjah y la Universidad de los Emiratos Árabes Unidos participan activamente en la implementación de estas tecnologías.
Paralelamente, el país proyecta un fondo de inversión en IA que podría alcanzar los 100 mil millones de dólares, y planea invertir alrededor de 1,4 billones de dólares en Estados Unidos en áreas como energía, semiconductores e infraestructura tecnológica durante la próxima década.
A nivel internacional, se espera que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, visite la región próximamente, en el marco de posibles negociaciones para flexibilizar restricciones a la exportación de hardware, como los chips de Nvidia. La visita incluirá también Arabia Saudita y Qatar.
Los EAU han incentivado la inversión en infraestructura tecnológica china, destacándose como un actor neutral en la disputa comercial entre los bloques industriales de Occidente y Oriente. Este rol estratégico, sumado a su capacidad económica, refuerza su posicionamiento como centro clave en el desarrollo global de la inteligencia artificial.





















































































