Este sábado, el presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Armin Dorgathen, anunció que cuatro buques adicionales con gasolina y diésel navegan hacia el puerto chileno de Arica y llegarán en las próximas semanas para reforzar el abastecimiento de combustibles en el país.
Realizó el anuncio desde la terminal Sica Sica, en Arica, donde se inició la descarga de tres buques recién arribados: el Feliks (40 millones de litros de gasolina), el Pacific Moonstone (30 millones de litros de gasolina) y el Niblo (20 millones de litros de diésel). De acuerdo con Dorgathen, la descarga debería concluir en un plazo máximo de 10 días.
«Estos tres buques suman 70 millones de litros, equivalentes a más de 20 días de suministro para el país. Con esta dotación, cubriremos el 80% de la demanda nacional», explicó.
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YPFB
La terminal de Sica Sica opera sin pausa, según el presidente de la petrolera estatal, pues descarga, almacena y envía diariamente 4,3 millones de litros de combustible a Bolivia mediante 130 cisternas, priorizando este punto por ser el de «importación más económica».
El presidente de YPFB destacó que, en febrero, la terminal recibió ocho buques y mantuvo un flujo constante pese a las limitaciones.
Dorgathen explicó que el arribo de los buques no es tarea sencilla y algo que se pueda coordinar en cuestión de unos días, pues la solicitud se debe realizar con meses de anticipación y los buques tardan más de 40 días en llagar.
Además de Arica, Bolivia importa combustibles por los pasos fronterizos con Perú, Paraguay y Argentina, recientemente habilitados para incrementar el ingreso de carburantes. «Estamos recargando continuamente y optimizando todas las rutas», aseguró.
Con una capacidad de almacenaje que soporta operaciones las 24 horas, la terminal de Sica Sica se consolida como el eje central para paliar la escasez, mientras YPFB proyecta estabilizar el mercado en las próximas semanas.
Sin embargo, el ritmo de importación aún depende de factores logísticos y la llegada oportuna de los cuatro buques en tránsito, cuyas cargas serán clave para evitar retrocesos en el abastecimiento.





















































































