La Empresa Nacional de Electricidad (ENDE) anunció este miércoles la creación de ENDE Brasil, una subsidiaria que operará en el mercado energético brasileño para exportar electricidad e importar suministros que permitan reemplazar el uso de diésel en la generación eléctrica del norte amazónico boliviano.
El proyecto, respaldado por acuerdos binacionales, incluye la construcción de una línea de transmisión de 630 kilómetros y una hidroeléctrica compartida, marcando un hito en la integración energética regional.
Mauricio Arevey, presidente de ENDE Corporación, detalló que ENDE Brasil tendrá dos objetivos centrales: comercializar energía en Brasil y abastecer la región norte de Bolivia, donde actualmente se consumen 6,2 millones de toneladas anuales de diésel para generación eléctrica.
“Esta iniciativa no solo reducirá costos ambientales, sino que integrará nuestros sistemas con el mercado brasileño”, afirmó.
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ENDE
El plan incluye el proyecto hidroeléctrico «Cota 90», ubicado en territorio brasileño pero alimentado por aguas bolivianas. La planta, gestionada bajo un Memorándum de Entendimiento firmado en julio de 2024 entre Bolivia y Brasil, permitirá al país participar en la generación adicional de energía en Brasil.
Además, una línea de transmisión en alta tensión conectará Riberalta, Guayaramerín y Cobija (Bolivia) con el sistema brasileño, eliminando la dependencia del diésel en la Amazonía boliviana.
Arevey destacó que otro componente clave es la interconexión del Sistema Interconectado Nacional boliviano con la subestación Corumbá en Brasil. Esta infraestructura, que incluirá un conversor de frecuencia, abarcará 630 kilómetros y facilitará el flujo bidireccional de energía.
“Es un proyecto ambicioso, pero ya en ejecución, que posicionará a Bolivia como eje energético en Latinoamérica”, sostuvo.
La viabilidad del proyecto se aseguró con un Acuerdo Específico entre ENDE Bolivia y Jiarau Energía de Brasil, además del respaldo político de ambos gobiernos. “La firma de estos instrumentos refleja la voluntad de integración y desarrollo mutuo”, subrayó Arevey.
Con estas acciones, se prevé que el país genere el ingreso de divisas a través de la exportación de excedentes energéticos a Brasil, mientras que sustituye el uso del diésel en la Amazonía.





















































































