En 2024, Bolivia convirtió 14.324 vehículos a gas natural vehicular (GNV) y recalificó 27.084 cilindros, según el informe presentado por el ministro de Hidrocarburos, Alejandro Gallardo.
Estas cifras, las más altas desde la creación del programa en 2019, reflejan un esfuerzo estatal para reducir la dependencia de combustibles líquidos subsidiados, que le cuestan al país más de $us 1.500 millones anuales, y promover una matriz energética más limpia y económica.
Conversiones a GNV: Santa Cruz lideró con 5.278 vehículos adaptados, seguido por Cochabamba (4.225) y La Paz (3.598). Oruro, Chuquisaca y Potosí sumaron 1.223 conversiones en total. Beni y Pando no registraron avances por falta de infraestructura.
Puede leer: Ganaderos acuden al mercado negro para abastecerse de diésel
Gas
Recalificaciones de cilindros: Cochabamba encabezó con 12.899 recalificaciones, seguido de Santa Cruz (7.283) y La Paz (3.270). Este proceso, supervisado por la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), garantiza la seguridad de los tanques cada cinco años.
Los kits instalados, de tercera y quinta generación, optimizan el rendimiento del motor y reducen emisiones contaminantes hasta en un 30% comparado con la gasolina. El GNV cuesta Bs 3,50 por metro cúbico, menos de la mitad del precio de los combustibles tradicionales, lo que representa un ahorro mensual de hasta Bs 500 para transportistas y familias.
“Cubrimos el 100% del costo de instalación, kit, cilindro y mano de obra, para incentivar la migración. Es un paso hacia la soberanía energética”, destacó Gallardo.
La Entidad Ejecutora de Conversión a GNV (EEC-GNV) invirtió Bs 280 millones en el programa, priorizando a taxis, micros y vehículos estatales.
El GNV ya representa el 18% del parque automotor nacional, con 210.000 vehículos adaptados desde 2019. Sin embargo, persisten desafíos:
Sin embargo, solo el 60% de los municipios cuenta con surtidores para abastecer de gas natural vehicular.
Por ejemplo, existe un rezago en Beni y Pando, donde existe una falta de estaciones de servicio y talleres especializados frena su inclusión.
Asimismo, el informe también relata el contrabando de cilindros, debido al mercado negro de tanques no certificados que pone en riesgo la seguridad vial.
El Gobierno proyecta duplicar el uso de GNV para 2026, llegando a 400.000 vehículos convertidos, e incluir a Beni y Pando con una inversión de Bs 150 millones en infraestructura. Además, se evalúa incorporar GNV en motocicletas y ampliar la flota de transporte pesado.
Mientras Bolivia avanza hacia una economía menos dependiente de los hidrocarburos importados, el GNV se consolida como una alternativa viable, aunque su éxito dependerá de superar brechas técnicas y geográficas que aún persisten.





















































































