Los sectores afines al expresidente Evo Morales endurecieron este viernes su discurso contra el Gobierno y advirtieron que mantendrán las movilizaciones hasta lograr la salida del presidente Rodrigo Paz, en medio de una escalada de tensiones políticas y sociales que atraviesa el país.
En conferencia de prensa en El Alto, el dirigente evista Vicente Choque aseguró que los movilizados no abandonarán las medidas de presión ni retornarán a sus comunidades mientras el mandatario permanezca en el cargo.
Evistas
“Esta movilización ya no va a retornar. Aunque vamos a ser encarcelados o asesinados, no vamos a retornar a nuestras casas mientras no te vamos a sacar a vos”, afirmó el dirigente, en referencia directa al presidente Paz.
Las declaraciones se producen en un contexto marcado por bloqueos, marchas y protestas impulsadas por sectores afines a Morales, quienes exigen cambios en la conducción del país y cuestionan las acciones adoptadas por el Ejecutivo para enfrentar la crisis.
Choque sostuvo que las medidas asumidas por el Gobierno no han logrado debilitar la movilización y acusó a las autoridades de intentar desgastar a los manifestantes mediante acciones de presión y amedrentamiento.
Protesta
“Nos está queriendo de alguna manera hacernos cansar, pero su plan maquiavélico con este estado de excepción no lo va a lograr”, manifestó.
El dirigente también cuestionó el proyecto de ley que regula los estados de excepción, actualmente en tratamiento legislativo. En su criterio, la propuesta tiene el propósito de ampliar las facultades estatales para intervenir en conflictos sociales.
Según Choque, la norma se tramita con rapidez en la Asamblea Legislativa. “Lo están trabajando rápido, rápido, como si fuera de gran importancia para el país en este momento”, señaló.
Conflicto
Asimismo, afirmó que el proyecto fue diseñado para favorecer al Gobierno y respaldó las denuncias realizadas por otros dirigentes del bloque evista. “Esta ley que lo están haciendo es a su medida. Están legalizando la masacre y el crimen”, sostuvo.
Las declaraciones reflejan el endurecimiento de la posición de los sectores movilizados, pese a los llamados al diálogo impulsados en los últimos días por distintas autoridades y actores políticos.
Mientras el Gobierno busca abrir espacios de negociación para reducir la conflictividad, los grupos afines a Morales mantienen la presión en las calles y ratifican que sus medidas continuarán hasta alcanzar sus objetivos políticos, profundizando un escenario de confrontación que mantiene en vilo a varias regiones del país.





















































































