Un movimiento de carácter desestabilizador pone en serio riesgo al sector productivo del departamento de La Paz. Las pérdidas generadas por los bloqueos que afectan a la sede de gobierno ya superan los 600 millones de dólares, profundizando una crisis que golpea a empresas, trabajadores y familias bolivianas.
La Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB) expresó su preocupación por la continuidad de estas medidas, señalando que agravan el deterioro económico, vulneran derechos fundamentales y ponen en riesgo la estabilidad social del país.
En la misma línea, la Federación de Empresarios Privados de La Paz (FEPLP) indicó que los bloqueos han generado una situación insostenible, afectando producción, comercio, abastecimiento y miles de empleos. Exigió el levantamiento inmediato de las medidas de presión, el respeto a la libre transitabilidad y acciones urgentes para proteger la economía.
La Cámara Nacional de Industrias (CNI) alertó que empresas de La Paz y El Alto evalúan trasladar operaciones a otras regiones o al exterior, con impacto en inversión y empleo futuro. Su presidente, Gonzalo Morales, señaló problemas de abastecimiento de materias primas y que algunas industrias ya analizan mudarse a Cochabamba, Santa Cruz, Perú y Paraguay.
Sería una buena noticia que, al publicarse esta columna, los bloqueos hubieran sido levantados y los actores políticos y sociales estuvieran dialogando. Sin embargo, la confrontación continúa.
Los empresarios consideran que los daños por más de un mes de bloqueos deben ser resarcidos por quienes promovieron y ejecutaron estas medidas que afectan a millones de ciudadanos.
Algunos ejemplos permiten dimensionar sus efectos:
- Los consumidores paceños enfrentaron fuertes incrementos en productos básicos: el maple de huevos entre Bs 60 y Bs 75; el pollo hasta Bs 120; la carne de res Bs 120/kg; y el tomate hasta Bs 12 la libra.
- Se reportó la muerte de una paciente con cáncer que no pudo ser trasladada de Oruro a La Paz, y la de un conductor varado casi veinte días en Desaguadero.
- El sector lechero de Santa Cruz perdió más de 900.000 litros de leche.
- Más del 90% del aparato productivo de micro y pequeñas empresas de La Paz y El Alto quedó paralizado, obligando a solicitar diferimientos de crédito.
- Las filas para gasolina continúan afectando la movilidad de ciudadanos y empresas.
La crisis de combustibles evidencia la importancia estratégica de la infraestructura energética. Los ductos que conectan la terminal marítima de Sica Sica con las plantas de YPFB son clave para el ingreso de diésel y gasolina; su operación debe ser protegida, garantizando la circulación de cisternas y el abastecimiento continuo para transporte, industria, comercio, construcción y agropecuaria.
- Los bloqueos también provocaron daños a la infraestructura vial, con zanjas de hasta nueve metros en carreteras troncales e internacionales, según la ABC.
- El sector avícola reporta pérdidas cercanas a Bs 400 millones.
A fines del mes pasado, dirigentes de la CSUTCB y de la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia ratificaron su pedido de renuncia del presidente Rodrigo Paz como salida a la crisis tras más de treinta días de bloqueos.
En estas circunstancias, los esfuerzos por instalar el diálogo enfrentan serias dificultades. El proyecto del diputado Edgar Manolo Rojas Paz (PDC) plantea mecanismos de resarcimiento por daños civiles ocasionados por bloqueos y movilizaciones.
Bolivia necesita recuperar la normalidad, garantizar el libre tránsito y proteger la producción nacional. Ninguna demanda política puede justificar el sufrimiento de miles de familias.
Los empresarios defendemos la democracia y exhortamos a levantar las medidas de presión, en respeto a la convivencia pacífica y los derechos fundamentales de la población.














































































