El expresidente Jorge Tuto Quiroga afirmó que los bloqueos y movilizaciones que afectan al país tienen un trasfondo político orientado a condicionar la gestión del presidente Rodrigo Paz e impedir la aplicación de los cambios respaldados por la ciudadanía en las elecciones de 2025.
Durante una conferencia de prensa, Quiroga sostuvo que detrás de las medidas de presión no solo existe una disputa coyuntural, sino también un intento de imponer al Gobierno una agenda política vinculada al modelo aplicado durante los últimos años por el Movimiento Al Socialismo (MAS).
Jorge Quiroga
Según el exmandatario, algunos sectores movilizados buscan obligar al Ejecutivo a comprometerse con la continuidad de políticas económicas y estatales que, en su criterio, fueron rechazadas en las urnas.
“Lo que votamos el año pasado no tiene valor. Lo que seis millones y medio de bolivianos sufragamos de un cambio, no”, cuestionó Quiroga, en referencia a las exigencias planteadas por dirigentes afines al evismo.
El líder opositor afirmó que el país enfrenta una pugna entre el mandato ciudadano expresado en las elecciones y los intentos de sectores movilizados por mantener el modelo económico y político impulsado durante las dos últimas décadas.
Agenda
Quiroga señaló que entre las demandas que se buscan imponer al Gobierno figuran el mantenimiento de empresas públicas deficitarias, la negativa a modificar normas estratégicas y el rechazo a reformas estructurales vinculadas a hidrocarburos, minería y descentralización.
A su juicio, aceptar esas condiciones significaría renunciar al programa de transformación por el que votó la población.
“El gobierno va a tener que tomar una decisión. Si realmente cede a gente que le está diciendo que siga haciendo lo mismo que durante 20 años nos ha llevado a este fracaso”, afirmó.
El expresidente también cuestionó las presiones políticas dirigidas contra el presidente Rodrigo Paz y advirtió que los pedidos de renuncia o de acortamiento de mandato generan incertidumbre institucional.
Conflictos
En ese contexto, insistió en la necesidad de fortalecer la relación entre el Presidente y el vicepresidente Edmand Lara para garantizar gobernabilidad y estabilidad política.
“Debe haber cohesión institucional entre presidente y vicepresidente”, sostuvo, al considerar que una fractura entre ambas autoridades podría facilitar escenarios de desestabilización.
Quiroga aseguró que, pese a ser opositor, defenderá el mandato constitucional surgido de las urnas y cuestionó que sectores que respaldaron electoralmente al actual Gobierno sean ahora quienes promuevan medidas que ponen en riesgo su continuidad.
Finalmente, exhortó al Ejecutivo a definir con claridad el rumbo de su administración y mantener la agenda de cambios comprometida durante la campaña electoral.
“Bolivia votó por el cambio. El Gobierno debe ponerle rumbo y dirección”, concluyó.





















































































