La Cámara Nacional de Industrias (CNI) alerta que los bloqueos que se registran en La Paz generan un severo impacto sobre el aparato productivo nacional, la actual coyuntura pone en riesgo la estabilidad laboral y prevé un estancamiento severo.
El sector industrial nacional advirtió que la situación genera una grave afectación estimada del 2,26% al Producto Interno Bruto (PIB) y pérdidas económicas que alcanzan los $us 60 millones diarios, con un acumulado que supera los $us 1.680 millones.
El asesor de la Cámara Departamental de Industrias de La Paz (Cadinpaz), Hugo Siles, le dijo a La Razón que esta situación atenta contra más de 13.000 industrias y alrededor de 150.000 trabajadores del sector manufacturero.
Siles aseveró que el problema es la ruptura de la cadena productiva, es decir, desde la provisión de materia prima e insumos y producción hasta la comercialización del producto terminado.
“La falta de diésel y gasolina y los bloqueos urbanos e interdepartamentales han roto la cadena logística. No ingresa materia prima, insumos para la producción y la comercialización de producto final esta interrumpida”, dijo.
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Industria
Con relación al Producto Interno Bruto (PIB), Cadinpaz señaló a este medio que para 2025, la tasa de crecimiento del PIB industrial llegó a 0,5% y para 2026 este indicador estará en torno al 0% con un escenario de estancamiento e inflación.
Se estima que Bolivia, producto de los días de bloqueo en La Paz, tendrá un impacto negativo de medio punto de crecimiento de su PIB. El FMI estimó un decrecimiento del PIB de -3,3% para 2026 y por los bloqueos se profundizará a entorno del -3,8%.
La institución acotó que la paralización para La Paz significa una afectación económica de $us 428 millones. Son 17 millones diarios que no fluyen por las vías bloqueadas. Las exportaciones paceñas —minerales, textiles, manufacturas— dejan de fluir a razón de cinco millones diarios.
Por esta coyuntura –según los representantes industriales– la mayoría de las industrias paceñas están con escaso o nulo nivel de actividad económica. “Las empresas están dando vacaciones a los trabajadores por la inactividad en el departamento o están operando a niveles mínimos”.
El sector considera que las empresas a nivel internacional que demandan bienes o servicios de Bolivia al advertir que el país no cumple lo acordado en los contratos en los tiempos señalados exigirá a futuro, si renuevan contratos, mayores seguros (mayor costo país) o buscarán otros proveedores de otros países. La imagen país se deteriora y genera pérdidas de mercado, cuando es un gran esfuerzo conseguir mercados para la producción nacional.
Empleo
El principal impacto futuro de la actual conflictividad social en La Paz es el detrimento de la seguridad jurídica y de las condiciones de estabilidad necesarias para atraer inversiones, sostener la producción y preservar las fuentes de empleo. La incertidumbre generada por los constantes bloqueos, paros y restricciones a la circulación afecta directamente la confianza del sector privado y limita la capacidad de planificación de las empresas.
El sector industrial advierte que la persistencia de estos conflictos no solo ocasiona pérdidas económicas inmediatas, sino que también genera efectos estructurales de largo plazo. Entre ellos, la paralización de nuevos proyectos de inversión, la reducción de operaciones productivas y el incremento de costos logísticos y financieros para las empresas.
En anteriores periodos de alto conflicto, particularmente en la ciudad de El Alto, varias empresas optaron por trasladar sus operaciones hacia otros departamentos del país o incluso al extranjero, buscando condiciones más estables para desarrollar sus actividades. Este fenómeno provocó una reducción de inversiones, cierre de unidades productivas y pérdida de empleos formales.
Peligro
El presidente de la Cámara Nacional de Industrias (CNI), Gonzalo Morales, advirtió que alrededor de 600.000 empleos que genera el sector industrial asociado a esta entidad se encuentran actualmente en riesgo debido a la paralización de actividades de varias empresas grandes y medianas debido a los bloqueos.
Morales indicó que la incertidumbre sobre la duración de la coyuntura agrava la situación, ya que no existe claridad sobre la normalización de las actividades.
La CNI cree que, de mantenerse este escenario de incertidumbre y confrontación social, existe el riesgo de profundizar un proceso de migración empresarial que afecte a la competitividad regional y debilite aún más la economía paceña. Además, alerta que recuperar la confianza de inversionistas nacionales e internacionales demandará mucho tiempo, estabilidad institucional y señales claras de respeto al Estado de derecho y a la libre circulación.

Sectores
La situación afecta a varios segmentos de la industria y el comercio del país que se declararon en emergencia ante los daños económicos inminentes.
La Cámara Nacional de Exportadores de Bolivia (Caneb) presentó su más reciente balance sobre el impacto económico que generan los bloqueos y movilizaciones sociales en distintas regiones del país, al revelar que las pérdidas a nivel nacional para el sector exportador ya ascienden a $us 717.792.546 hasta mayo de 2026.
A su turno, la presidenta de la Cámara Hotelera de La Paz, Helga Cisneros, advirtió que el sector turístico y hotelero atraviesa una situación crítica debido a los bloqueos, paros y protestas en el país; que provocan hasta un 52% de cancelaciones en hoteles.
Cisneros informó que, a la fecha, los hoteles registran un 52% de cancelaciones en reservas, con una proyección que podría alcanzar entre el 70% y el 80% si continúa la conflictividad social.
“En montos económicos la cifra sube día a día. Actualmente nos encontramos con Bs 67 millones por día en pérdidas, con una proyección de hasta 6.000 millones hasta la finalización del año”, señaló la representante.
Mario Mercado, dirigente del sector lechero, manifestó que los conflictos sociales generan una crisis cada vez más vertiginosa para los productores, al punto de provocar el cierre de granjas y el envío de ganado a matadero.
Según explicó, la imposibilidad de transportar leche y derivados hacia los mercados del occidente del país afecta seriamente la sostenibilidad del sector y peligra la seguridad alimentaria.

Más datos
Martín Zurita, de la Cámara Departamental de la Construcción de La Paz, afirmó que el sector constructor atraviesa una crisis “doble, certera y contundente” debido a los bloqueos y la paralización de obras que afectan al departamento paceño.
Explicó que el rubro recién salía de un periodo de paralización ocasionado por el levantamiento de la subvención y el incremento en el precio de los materiales de construcción, situación que obligó al sector a gestionar un decreto de reajuste mediante movilizaciones y mesas de diálogo.
La Asociación Nacional de Avicultores de Bolivia (ANA) declaró estado de alta preocupación por el impacto que las protestas generan sobre la producción avícola nacional y alertó sobre posibles problemas de desabastecimiento y encarecimiento del pollo y el huevo en las próximas semanas.
El presidente de ANA, Omar Castro, indicó que el sector acumula pérdidas de Bs 300 millones y argumentó que pone en riesgo la logística de suministro del alimento en la zona occidental del país, lo que agrava la situación en las granjas y centros productivos.
El asesor de la Federación Departamental de Productores de Algodón de Santa Cruz (Fedepa), José Luis Landívar, advirtió que los cercos de carreteras y la escasez de los carburantes están poniendo en peligro los mercados de exportación que el sector logró abrir tras varios años de gestiones a nivel internacional.
El dirigente explicó que los productores enfrentan serias dificultades no solo por la falta de diésel y gasolina, sino también por la imposibilidad de trasladar la producción debido a las restricciones en las rutas del país.
Peticiones
Ante la crisis, el sector industrial plantea al Gobierno la aplicación de un programa de alivio fiscal para las empresas del departamento, ante las pérdidas económicas y la paralización de actividades.
Cadinpaz considera pertinente poner en marcha dos planes concretos, uno inmediato coyuntural y otro integral-estructural.
La cámara requiere diferimientos del pago de impuestos nacionales y municipales por al menos 90 días correspondiente al mes de mayo de 2026, del pago de crédito bancario para todas las actividades económicas con sede en La Paz, de aportes a la seguridad social: 90 días de gracia para los empleadores y en el desembolso de energía eléctrica por consumo real, no por potencia contratada: una empresa que no produce no puede pagar una tarifa plana.
Y en el largo plazo, un plan de recuperación y desarrollo para el departamento que impulse y transforme a La Paz en una plataforma económica y logística de clase mundial. Carreteras, vías, zonas económicas especiales, ferrocarriles hacia puertos del Pacífico y el Atlántico, parques industriales con energía renovable. También una metro politización de municipios paceños, porque La Paz –según el sector industrial– necesita restablecer los lazos de confianza para el futuro.
En ese marco, la Cámara Nacional de Comercio (CNC), junto a cámaras departamentales y representantes de distintos sectores empresariales del país, expresaron el viernes su “indignación” ante los bloqueos y movilizaciones que afectan la circulación y el normal desarrollo de actividades económicas en Bolivia; advierten con tomar acciones legales. Su titular, Eduardo Olivo, sostuvo que el país necesita condiciones de estabilidad para promover inversiones.





















































































