Los choferes de La Paz iniciaron este miércoles un paro indefinido y dejaron a la urbe sin transporte público en medio de movilizaciones, bloqueos y desabastecimiento que asfixian al departamento.
Además de la falta de transporte público, en varios sectores de la sede de gobierno los choferes activaron bloqueos en las vías, lo que también afecta la circulación de vehículos particulares.
Se suma también la falta de combustibles. El martes, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) envió 1,1 millones de litros de combustibles para La Paz y El Alto; sin embargo, no cubrió la demanda.
La dirigencia de los transportistas anunció, además, una marcha en el centro paceño para hacer escuchar sus demandas.
Debido a la protesta, se han formado largas filas en los teleféricos. La ciudadanía tiene caminar para llegar a su destino.
Los movilizados denuncian que el Gobierno no cumple con el compromiso del resarcimiento por los daños ocasionados por la gasolina desestabilizada.
Pero además reclaman por el suministro de carburantes, que se ha visto afectada debido a las protestas de campesinos y la Central Obrera Boliviana (COB), y el incremento de los precios de los productos de la canasta familiar.
El secretario ejecutivo de la Federación Departamental de Choferes de La Paz, Edson Valdez, señaló que los afiliados tomaron la decisión de manera contundente.
Valdez explicó que cada federación y sindicato definirá la forma de movilización y protesta de acuerdo con su sistema operativo y las zonas donde presta servicio.





















































































