La Cámara Gastronómica de Cochabamba lamentó los bloqueos registrados en rutas nacionales e interdepartamentales, debido a que están generando una afectación directa sobre restaurantes, servicios de alimentación, proveedores, operadores turísticos, salones de eventos, transporte de insumos y cadenas de abastecimiento vinculadas al sector.
De acuerdo con datos de la Unidad de Análisis Económico (UAE) de la Federación de Entidades Empresariales Privadas de Cochabamba (FEPC), entre enero y mayo de 2026 el departamento registró 402 conflictos y protestas sociales, que derivaron en 25 días de bloqueo en rutas estratégicas. Esta situación provocó una pérdida estimada de Bs 67,84 millones para el sector gastronómico y actividades afines.
La afectación representa un promedio aproximado de Bs 2,71 millones por cada día efectivo de bloqueo. El cálculo considera la interrupción del abastecimiento de alimentos frescos e insumos perecederos, el incremento de costos logísticos, la pérdida de reservas en restaurantes, la suspensión de eventos turísticos y corporativos, además de la caída en el consumo vinculada a la menor movilidad de personas.
La Cámara Gastronómica de Cochabamba señaló que el sector opera con una cadena diaria de provisión altamente sensible. Carnes, verduras, frutas, lácteos, panificados, bebidas, gas, combustibles, insumos de limpieza y productos importados requieren circulación permanente. Cada corte de ruta encarece la operación, reduce inventarios, provoca merma de alimentos, altera menús, afecta reservas y presiona la liquidez de los establecimientos.
De acuerdo con datos sistematizados por el Observatorio Económico Empresarial (OEE) de la FEPC, los bloqueos se extendieron a varios departamentos, con interrupciones en rutas, suspensión de viajes interdepartamentales y restricciones al traslado de alimentos, combustibles y suministros. Informó además que las protestas y bloqueos afectaron la entrega de combustible, alimentos e insumos médicos, además de dejar vehículos varados y presionar servicios esenciales.
El impacto sobre la gastronomía alcanza también a productores agropecuarios, mercados, distribuidores, transportistas, trabajadores eventuales, personal de cocina, meseros, proveedores de bebidas, servicios de catering, salones, hoteles y operadores turísticos. La pérdida de reservas y la suspensión de eventos reducen ingresos diarios y comprometen una red amplia de empleo, urbano y servicios complementarios.
La afectación al sector gastronómico tiene efecto multiplicador sobre la economía regional. Cada jornada de bloqueo eleva costos, reduce ventas, deteriora productos perecederos y limita la capacidad de los negocios para cumplir pagos, sostener planillas, abastecerse y mantener operaciones regulares.
La institución planteó la restitución inmediata de la transitabilidad en corredores estratégicos, la habilitación de rutas seguras para alimentos, combustibles e insumos productivos, y la preservación de la actividad gastronómica como sector generador de empleo, consumo, turismo y dinamización económica para el departamento.





















































































