La Defensoría del Pueblo reafirmó este jueves que mantendrá un monitoreo permanente en todo el país y exhortó que la resolución de los conflictos priorice el derecho a la vida, la salud y la estabilidad de las familias bolivianas.
En conferencia de prensa, el Defensor del Pueblo, Pedro Callisaya, hizo un llamado urgente a fortalecer la democracia deliberativa como único camino para restituir la convivencia pacífica.
“En un contexto democrático es necesario fortalecer la democracia y actuar con responsabilidad. Cualquier acto de intolerancia que se dé, como lo ocurrido en Santa Cruz y Río Seco (El Alto), estas situaciones deben bajar de nivel, porque lo único que estamos haciendo es confrontarnos entre bolivianas y bolivianos”, señaló.
Callisaya recordó que el sistema democrático costó ser recuperado durante un largo proceso histórico y que su preservación exige responsabilidad de todos los actores.
“Amerita la responsabilidad de todos los actores, de los movilizados, pero también del propio Gobierno, que tiene la obligación de establecer espacios de resolución de conflictividad”, afirmó.
Subrayó que el respeto a los derechos humanos, el diálogo y la no violencia son el único método para convivir en la actual coyuntura crítica.
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El Defensor destacó como ejemplo de escucha institucional la reciente abrogación de la Ley 1720 por parte de la Asamblea Legislativa Plurinacional.
Para la autoridad, este hecho deja una enseñanza clara: las normas con impacto social deben surgir de procesos de reflexión, deliberación y participación efectiva de los sectores involucrados, en resguardo de los derechos colectivos y la legitimidad democrática.
En paralelo, informó sobre acciones humanitarias desplegadas por las Delegaciones Defensoriales de Oruro y La Paz. Estas verificaron casos críticos relacionados con la atención a tres niños, incluyendo dos menores trasladados en ambulancias.
También, dijo que se activaron gestiones para viabilizar el traslado del cuerpo de una ciudadana fallecida y garantizar la atención médica de su esposo, quien presentaba complicaciones respiratorias.
Con este panorama, Callisaya insistió en que la democracia deliberativa debe ser fortalecida para frenar la violencia y proteger la vida, en un país marcado por la conflictividad social y la urgencia de soluciones pacíficas.





















































































