El diputado supraestatal Mario Herrera advirtió que la creciente conflictividad social y política en Bolivia está deteriorando la imagen internacional del país y generando preocupación en parlamentos vecinos.
Señaló que “hay un proceso atrás de desestabilización” y que sectores movilizados estarían siendo utilizados para tensionar tanto al Legislativo como al Ejecutivo.
Herrera relató que recibió llamadas de colegas de Colombia y Chile, quienes consultaron sobre la situación de bloqueos y marchas en La Paz y El Alto.
“Con preocupación lo ven, porque vieron un cambio en Bolivia hacia un país más estable, y ahora observan retrocesos”, afirmó, subrayando la necesidad de transmitir calma al exterior.
El legislador explicó que la conflictividad interna incluso obligó a suspender sesiones oficiales en Sucre, y que la coordinación con la Cancillería busca evitar que la crisis se proyecte como un problema mayor en el ámbito internacional.
“Estamos trabajando de manera responsable para retransmitir lo que ocurre en nuestro país”, dijo.
Herrera también se refirió al comunicado de la Secretaría de Estado de Estados Unidos, que recomendó a sus ciudadanos no viajar a Bolivia por la alta tensión social. Aunque no recibió alertas similares de otros países, reconoció que la situación genera inquietud y que “no queremos llegar a eso”.
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El diputado insistió en que detrás de las movilizaciones existe un trasfondo político. “Sectores del MAS o allegados a Evo Morales pueden estar trabajando en ello para desestabilizar al gobierno”, sostuvo, que la Asamblea Legislativa busca avanzar en leyes estructurales de hidrocarburos, minería e impuestos, pero enfrenta presiones y bloqueos.
Mercosur
En cuanto a la integración plena al Mercosur, Herrera informó que se han identificado unas 700 normas que deben adecuarse hasta 2028, y sugirió aprobarlas en bloque mediante una “ley ómnibus” para evitar retrasos.
El legislador también expresó preocupación por la falta de embajadores y cónsules en destinos clave como Naciones Unidas, la Organización de los Estados Americanos (OEA) y países vecinos.
Explicó que el retraso responde a limitaciones de recursos y procedimientos, aunque la Cancillería prometió priorizar nombramientos en espacios estratégicos como España y naciones cercanas.
Herrera llamó a recuperar la calma en Bolivia y evitar que “movimientos oscuros” sigan afectando la estabilidad. “Lo que nos preocupa es que Bolivia realmente tenga tranquilidad y que podamos trabajar en las reformas legislativas que el país necesita”, mencionó.



















































































