Con 1,35 médicos por cada 1.000 habitantes, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), Bolivia ocupa el último puesto de países de la región en número de salubristas, lo que se considera un valor extremadamente bajo.
Mientras Bolivia opera con tasas bajas, países como Cuba, Uruguay, Argentina y Chile presentan tasas mucho más altas, superando a menudo la brecha recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La entidad recomienda alrededor de 23 médicos, enfermeras y parteras por cada 10.000 habitantes para servicios esenciales, cifra que Bolivia no alcanza plenamente en cobertura integral.
El presidente del Colegio Médico de Bolivia, Wilfredo Anzoátegui, sostuvo que dicha realidad forma parte de un sistema de salud mal estructurado en el país, cuya distribución de los recursos humanos de salud es parcial de una región a otra.
“Un sistema de salud adecuado es lo que no se tiene y cada año hay un crecimiento poblacional. Entonces ese déficit de profesionales cada día va creciendo», señaló el galeno a La Razón.
Detalló que, en el país, en departamentos como La Paz, Cochabamba y Santa Cruz se aproximan a 1,5 a 2 médicos por cada 1.000 habitantes. En regiones como Beni, Pando o Chuquisaca, la cifra es menor a 1 médico por cada 1.000 habitantes.
INFORME
Un informe reciente de La Organización Panamericana de la Salud (OPS) advierte que Bolivia mantiene una brecha crítica de capital humano. Asimismo, afirma que el 73% del personal se concentra en tres departamentos y enfrenta dificultades persistentes para retener profesionales en zonas rurales.
Anzoátegui afirmó que la falta de especialistas es otro problema que enfrenta el país. Apuntó que es una consecuencia directa de la falta de planificación y de condiciones adecuadas. Identificó la situación a plazas limitadas de formación en residencia médica, falta de incentivos para especialidades críticas. Por ello, dijo, que los profesionales optan por la migración al exterior en busca de mejores oportunidades.
“Las condiciones laborales precarias no garantizan estabilidad ni desarrollo profesional, existe falta de mercado laboral. Hoy el país necesita especialistas, pero también necesita crear las condiciones para formarlos y retenerlos”, consideró.
Las movilizaciones y paros en el sector médico en Bolivia han sido constantes durante los primeros meses de 2026, caracterizados por protestas de trabajadores de salud, paros nacionales y regionales que afectan la atención de pacientes en varios departamentos del país, de manera particular en Santa Cruz.
“La salud en el país está en terapia intensiva. No es una frase exagerada, es la realidad que vivimos día a día. El sistema se encuentra debilitado, con hospitales colapsados, falta de insumos, personal impago en varios departamentos y una creciente incapacidad para responder de manera oportuna a la demanda de la población. Esta situación es la que ha llevado al sector salud a asumir medidas como los paros, no por voluntad, sino por necesidad de ser escuchados”, dijo el presidente del Colegio Médico.
PLAN DE SALUD
El pasado miércoles, el Ministerio de Salud presentó el Plan de Salud 2026 – 2030, donde presentó un informe que devela que, con una población de 11,3 millones de habitantes, el país atraviesa una transición demográfica acelerada hacia el envejecimiento, lo que ha disparado las enfermedades crónicas (diabetes, hipertensión y cáncer), responsables hoy del 73% de las muertes en el territorio nacional.
La cartera de Estado identificó tres brechas críticas que el plan busca subsanar de inmediato. Una es el déficit de profesionales; la subutilización hospitalaria y la carga económica para las familias.
“La visión hacia 2030 es convertir a Bolivia en un referente regional de soberanía sanitaria y salud digital”, señala una nota institucional.
Entre los pilares estratégicos que plantea el Ministerio de Salud están: la transformación digital con la implementación de la historia clínica electrónica única y servicios de telemedicina para eliminar las filas y agilizar la atención.
Asimismo, menciona sobre la rectoría fuerte, que consiste en un control vinculante sobre los Servicios Departamentales de Salud (Sedes) y la seguridad social para evitar la fragmentación.
Prevé el fortalecimiento del Primer Nivel y lograr que los centros de salud de barrio tengan capacidad resolutiva las 24 horas, los siete días de la semana. También propone la carrera sanitaria cuyos cargos de salud se otorgarán por meritocracia, garantizando que los mejores profesionales cuiden a la población.
Y, la corresponsabilidad 50/50, un modelo de gestión compartida entre el nivel central y las regiones para asegurar transparencia y eficiencia en el gasto.
ÍTEMS
En un acto en conmemoración del Día del Trabajador en Cochabamba, el presidente Rodrigo Paz Pereira anunció el viernes la creación de más de 5.500 ítems para salud y educación en todo el país.
La medida fue presentada como una respuesta directa a las “carencias estructurales” que afectan a hospitales y unidades educativas. Especialmente en regiones alejadas y con limitada cobertura estatal.
“A los bolivianos les falta médicos, a los bolivianos les falta maestros. Estamos haciendo un paquete de más de cinco mil quinientos ítems, récord histórico”, enfatizó la autoridad.
Anzoátegui dijo que se requieren acciones inmediatas de parte del Gobierno central para mejorar el sistema de salud. “Se requiere acción inmediata, voluntad política y compromiso real con la vida de los bolivianos para mejorar la atención en salud”.





















































































