El Gobierno, a través del vocero presidencial José Luis Gálvez, expresó su rechazo al paro indefinido anunciado por la Central Obrera Boliviana (COB) y reiteró su disposición al diálogo.
La posición oficial fue expuesta en una conferencia de prensa, luego de las determinaciones asumidas por el cabildo realizado en El Alto, donde se resolvió intensificar las medidas de presión.
Gálvez cuestionó el alcance de la convocatoria y afirmó que las organizaciones movilizadas no representan a la totalidad de la población boliviana.
Paro indefinido
En ese sentido, sostuvo que existe un amplio sector ciudadano que apuesta por el trabajo y la reactivación económica en un contexto de dificultades.
“Lo que nos han planteado es un paro nacional, están hablando de bloqueo, no de trabajo”, afirmó el vocero presidencial.
La autoridad remarcó que, a criterio del Ejecutivo, la salida a la crisis pasa por generar condiciones para la producción y no por paralizar actividades.
“Se sale adelante, se avanza, trabajando, no parando, no bloqueando”, enfatizó Gálvez durante su intervención ante los medios.
Asimismo, recordó que el país concluyó recientemente un extenso proceso electoral que derivó en la renovación de miles de autoridades en distintos niveles del Estado.
COB
Según el vocero, ese escenario refleja la decisión de la ciudadanía de dejar atrás prácticas asociadas al conflicto y avanzar hacia una etapa de estabilidad.
En esa línea, reiteró que la administración del presidente Rodrigo Paz Pereira mantiene abierta la invitación a dialogar con todos los sectores.
“Volvemos a reiterar la invitación al diálogo, a la construcción conjunta de soluciones”, sostuvo.
El Ejecutivo prevé entablar conversaciones no solo con organizaciones laborales, sino también con actores políticos, autoridades electas y sectores productivos.
Gobierno
Gálvez advirtió además que un paro o bloqueo puede generar efectos negativos en la economía cotidiana, especialmente en trabajadores independientes.
Indicó que los principales afectados serían gremiales, comerciantes y personas que dependen de ingresos diarios para su subsistencia.
Finalmente, recordó que distintos sectores empresariales ya manifestaron su preocupación por un eventual incremento salarial del 20%, debido a su impacto en el empleo.
El Gobierno insistió en que el camino para enfrentar la crisis pasa por acuerdos y medidas concertadas que permitan sostener la actividad económica.





















































































