El empresario y líder de la alianza Unidad, Samuel Doria Medina, planteó la necesidad de encarar reformas profundas para corregir fallas estructurales en la importación de combustibles y la calidad de la gasolina.
«Ya fue posesionado el nuevo presidente de YPFB, Sebastián Daroca. El reemplazo de las principales autoridades de hidrocarburos es una ocasión para dar vuelta la página en el manejo de este sector. Esto es algo que los bolivianos están deseando con intensidad», escribió en redes sociales.
Samuel Doria Medina
La publicación sucede a la posesión de Sebastián Daroca como presidente interino de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), tras la renuncia de Claudia Cronembold.
Doria Medina remarcó que los problemas actuales no son coyunturales, sino resultado de deficiencias de fondo en la administración del área energética.
«Sin embargo, no se puede olvidar que el problema de la importación de combustible es estructural. La única forma de resolverlo, entonces, es haciendo cambios también estructurales», afirmó.
Carburantes
Entre las medidas que propuso, destacó la implementación de procesos transparentes y seguros para la contratación en la importación de carburantes, además de la revisión de acuerdos vigentes.
«Se necesita aprobar de inmediato un sistema de licitación segura para los contratos de importación de combustibles. Hay que anular contratos ya existentes, si el caso amerita, y establecer otros con las condiciones adecuadas», escribió.
Asimismo, planteó fortalecer los controles técnicos sobre la calidad del combustible mediante un equipo especializado con capacidad de intervención.
«Se necesita crear de inmediato un equipo técnico de control de la calidad de la gasolina. Este equipo debe tener la autoridad de detener la provisión de las partidas que tengan alguna deficiencia», indicó.
Usuarios
Doria Medina también hizo énfasis en la necesidad de responder a los usuarios afectados por combustibles en mal estado, mediante mecanismos más ágiles de compensación.
«Se necesita mejorar y agilizar el sistema de pago a quienes sufrieron averías por la gasolina sucia», añadió.
Así, advirtió que cualquier reforma dependerá de la estabilidad económica del país y de la disponibilidad de divisas.
«Todo esto no es posible si no hay plata. Por eso Bolivia tiene que hacer sus tareas macroeconómicas en un muy breve tiempo y asegurar su solvencia en dólares», complementó.





















































































