Según un informe que Navegación Aérea y Aeropuertos Bolivianos (Naabol) emitió este jueves, durante su estadía en Bolivia, la delegación del Airbus A321XLR llevó a cabo una serie de evaluaciones en condiciones reales de operación, posicionando a dos aeropuertos del país como referentes internacionales para pruebas en gran altitud.
Los aeropuertos que destacan en la evaluación de Airbus son Juan Mendoza y Alcantarí.
En el Aeropuerto Internacional de Alcantarí, ubicado a más de 3.100 metros sobre el nivel del mar, se realizaron ensayos clave que incluyeron pruebas de motores, sistemas de presurización, navegación y climatización, además de maniobras de “toque y despegue”.
Estas condiciones permitieron analizar el rendimiento de la aeronave en escenarios exigentes, especialmente en lo relacionado con la capacidad de despegue y su comportamiento en ambientes de baja densidad de aire, característicos de aeropuertos en altura.
Las operaciones fueron coordinadas de manera anticipada con personal de Naabol, lo que garantizó el desarrollo de las pruebas sin afectar las operaciones regulares. En este proceso participaron controladores aéreos, equipos de asistencia en tierra y jefaturas operativas, demostrando un alto nivel de eficiencia y coordinación.
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Pruebas
La delegación, compuesta por 18 técnicos y pilotos, destacó el profesionalismo del equipo boliviano y la idoneidad del personal de Alcantarí para este tipo de ensayos. En representación del grupo, el piloto Fabrice Claude Rene Butin señaló:
“Tuvimos una muy buena experiencia en Sucre. Gracias a la coordinación con el equipo de campo, el aeropuerto y la torre de control, fuimos capaces de realizar todas nuestras pruebas de manera muy eficaz y obtener todos los datos necesarios. El Aeropuerto Internacional de Alcantarí es un excelente aeropuerto para llevar a cabo este tipo de ensayos”.
Como parte de su cronograma, la delegación también realizó operaciones en el Aeropuerto Juan Mendoza, donde permaneció durante un día. Ampliando así el alcance de las pruebas en condiciones de altitud.
Según Naabol, estas actividades consolidan a Bolivia como un escenario estratégico para la validación de aeronaves de última generació. Reforzando su posicionamiento dentro de la industria aeronáutica internacional.





















































































