La comunidad de Campanario, en la provincia Eustaquio Méndez Tarija, se encuentra consternada luego de que un niño de 7 años fuera mordido por una víbora cascabel mientras acompañaba a su padre, Romelio Ríos, en la cosecha de papa. El ataque ocurrió el pasado jueves.
El traslado del menor fue complejo: primero recibió atención en un centro de salud cercano, donde según la familia fue asistido por un dentista que le administró un medicamento antes de derivarlo.
Posteriormente, pasó por Camarón y San Lorenzo hasta llegar a la ciudad de Tarija, en un recorrido de varias horas que resultó crucial para su evolución.
Ya en el Hospital San Juan de Dios, el niño recibió el suero antiofídico. Sin embargo, el pediatra Nils Casson explicó que el retraso en la aplicación del tratamiento empeoró su cuadro clínico.
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“El veneno de la víbora cascabel es altamente tóxico, puede dañar riñones, sistema nervioso y células sanguíneas. El niño presenta una insuficiencia renal severa”, señaló.
Actualmente, el menor permanece en terapia intensiva con falla orgánica, especialmente en los riñones. La madre lanzó un llamado urgente a la población para colaborar con los gastos de medicamentos, los cuales alcanzan a Bs 1.300 por ampolla. La familia solicita apoyo solidario.





















































































