El sector privado de Bolivia expresó un rechazo a la propuesta de la Central Obrera Boliviana (COB) de incrementar en un 20% el haber básico y el salario mínimo nacional. El pedido salarial fue calificado como «inviable» en medio de la crisis económica que atraviesa el país.
Tras la marcha de la COB en La Paz de esta semana, donde se entregó un pliego petitorio al Gobierno, cámaras empresariales expresaron su negativa. Entre ellas figuran la Cámara Nacional de Comercio (CNC), Cámara Nacional de Industrias (CNI) y la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB). La Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz (Cainco)emitió también un comunicado criticando la demanda.
Demanda salarial y riesgos económicos
La CNC, liderada por Eduardo Olivo, argumentó que la demanda salarial contradice el Decreto Supremo 5516. Esta norma prioriza las negociaciones directas entre empleadores y trabajadores. Recordó el reciente 20% ya aplicado al salario mínimo este año. Por su parte, Cainco, desde Santa Cruz, tildó la propuesta de «increíble». Dijo que ignora variables globales como el riesgo país elevado, baja producción, inflación creciente y contrabando descontrolado.
Los empresarios advierten graves consecuencias: aceleración inflacionaria, destrucción de empleo formal, aumento de la informalidad y quiebras masivas. Especialmente en microempresas sin margen para absorber costos adicionales.
El Gobierno analiza el petitorio sin respuesta oficial aún, mientras el sector privado exige ser parte de las negociaciones y propone un modelo basado en productividad, no en presiones políticas. Cainco urgió «un nuevo tiempo» de acuerdos realistas para evitar litigiosidad laboral y mayor informalidad.




















































































