La Defensoría del Pueblo alertó sobre un incremento sostenido de los precios de alimentos de consumo general en el país y reportó que, entre enero y diciembre de 2025, la canasta básica de 13 productos subió en promedio un 27%, con variaciones más elevadas en ciudades como Cochabamba (44,1%), Potosí (32,3%) y Oruro (30,9%).
Según el informe defensorial, elaborado a partir de verificaciones in situ en mercados de abasto y sondeos de precios, entre noviembre y diciembre se registraron alzas en la mayoría de las capitales y en la ciudad de El Alto. En La Paz se identificaron incrementos en 14 productos; en Oruro y Cochabamba, 12; en Potosí, 11; en Sucre, Tarija y Cobija, 12; en Trinidad, ocho; y en Santa Cruz, dos productos.
La Defensoría señaló que, tras un breve periodo de estabilización observado en octubre y noviembre, en diciembre los precios volvieron a subir de manera generalizada, con excepción de Trinidad y Santa Cruz. Entre los alimentos más afectados se encuentran el aceite comestible, el azúcar blanca, el arroz, la harina, la carne de res y la carne de pollo, todos fundamentales en la dieta de las familias bolivianas.
En el marco del seguimiento a esta problemática, la Defensoría sostuvo una reunión con el Viceministerio de Comercio y Logística Interna, donde se abordó la situación de la subvención del pan de batalla ante la nueva política que prevé implementar el Gobierno nacional.
Defensoría
Ante este escenario, la institución exhortó al Ministerio de Desarrollo Productivo, Rural y Agua; al Ministerio de Defensa; al Viceministerio de Comercio y Logística Interna; y a las intendencias municipales a garantizar el abastecimiento interno de alimentos estratégicos a precio justo, realizar controles efectivos para evitar el agio y la especulación, y difundir los puntos de atención para reclamos de usuarios y consumidores.
Además, la Defensoría del Pueblo anunció que continuará durante 2026 con el monitoreo de precios a nivel nacional y con acciones de incidencia en el ámbito municipal, a fin de proteger el derecho a la alimentación y evitar que el encarecimiento de productos básicos agrave la situación económica de las familias de menores ingresos.
Si bien la inflación en noviembre de este año fue una de las más bajas (0,8%), el Instituto Nacional de Estadística (INE) ya había adelantado que diciembre sería un mes inflacionario, debido a las fiestas de fin de año y a la festividad de Navidad, situación que incrementa la especulación y los precios de varios productos.
Asimismo, el estudio de la Defensoría no aclara si la recolección de datos se realizó antes o después de la emisión del Decreto Supremo 5503, promulgado el 17 de diciembre, que eliminó la subvención a combustibles y generó un efecto inflacionario.





















































































