Herbalife, la compañía multinacional de nutrición, celebra más de dos décadas en Bolivia con un balance positivo y proyecciones de crecimiento. En un momento económico desafiante, el modelo de venta directa y autoempleo se posiciona como una alternativa para quienes buscan generar ingresos adicionales o, incluso, convertirse en empresarios de tiempo completo.
«Son más de dos décadas aquí en Bolivia muy positivas. La proyección que ha venido teniendo la compañía en todo este tiempo siempre ha sido apoyar el emprendimiento, que es obviamente uno de nuestros focos: que más personas tengan la oportunidad de iniciar su propio negocio», explicó Andrés Peñuela, director de Herbalife para Bolivia, Colombia y Venezuela, durante su reciente visita a Santa Cruz.
Peñuela reconoce que el panorama económico actual representa un reto, pero lo interpreta también como una ventana de oportunidad. «Hay desafíos en la economía boliviana en estos últimos tiempos, que golpean a los negocios, pero que nosotros vemos también como oportunidades, porque le abre la mente a la gente que necesita generar ingresos, bien sea por su empleo formal u otros medios adicionales», señaló.
Un modelo en expansión
Paradójicamente, uno de los momentos más críticos de los últimos años se convirtió en un impulsor del modelo de negocio. «La pandemia nos cambió a todos un poco la forma de operar. Pero para nosotros también fue una época curiosamente positiva porque la gente desde casa empezó a buscar cómo generar otros ingresos», recordó el directivo.
Este fenómeno no fue exclusivo de Bolivia. La búsqueda de alternativas laborales desde casa se convirtió en una tendencia global que benefició a las empresas de venta directa, permitiéndoles consolidar su presencia en territorios donde ya operaban y expandirse a nuevos mercados.
Lo que distingue al modelo de Herbalife, según Peñuela, es su capacidad para adaptarse a diferentes perfiles y objetivos. «Herbalife es un negocio para cualquier tipo de persona. Puede ser desde médicos hasta amas de casa que no han terminado ni siquiera su educación secundaria. Es una oportunidad abierta a todos», afirmó.

Diversidad
El directivo explica que no todos los distribuidores buscan lo mismo. «Hay gente que simplemente quiere tener un ingreso adicional para complementar el ingreso básico de su hogar, o porque, por ejemplo, quiere ayudar a su hijo en el pago de la universidad. Tienen metas específicas medianas, pequeñas o más grandes. Pero hay gente que sí dice ‘yo no quiero un empleo tradicional, quiero ser empresario y quiero dedicarme tiempo completo’ a este negocio», detalló.
Esta diversidad de objetivos requiere diferentes niveles de acompañamiento. «A través de toda la estructura que tiene Herbalife, le brindamos ese apoyo. No es como que decides emprender y no sabes ni por dónde iniciar. Aquí te damos toda la guía de qué es lo importante, cuál es el paso a paso, un acompañamiento constante. Es un emprendimiento más guiado», aseguró Peñuela.
La red de apoyo como factor diferenciador
El sistema de mentorías y apoyo entre distribuidores constituye uno de los pilares del modelo. «Algo importante y particular, como un diferencial, es que hay toda una red de apoyo para que esa persona que decide tomar esa decisión de emprender su negocio no esté sola. Tiene otros distribuidores que están dispuestos también a compartir sus experiencias de mucho tiempo», explicó el ejecutivo.
La compañía, con presencia en más de 90 países, ha desarrollado sistemas específicos para garantizar que los nuevos distribuidores no naveguen solos en su emprendimiento. Esta experiencia internacional se traduce en protocolos de entrenamiento, eventos de capacitación y un departamento específico de Prácticas de Negocio.
«Este departamento precisamente lo acompaña, lo guía y le dice: ‘mira, estás haciendo esto mal, tienes que hacerlo de esta forma’. Lo corrigen y lo guían, porque la idea no es solamente si estás haciendo mal, ya, olvídate, sino brindar ese acompañamiento y esa guía para que hagas siempre las cosas correctas», explicó Peñuela sobre el enfoque educativo de la empresa.
Eventos como impulsores
Los eventos trimestrales de liderazgo constituyen otro elemento fundamental de la estrategia. «Para nosotros los eventos son un motor fundamental para que el negocio siga creciendo», aseguró el directivo, quien llegó a Santa Cruz precisamente para participar en uno de estos encuentros.
«Es inspiración, motivación, liderazgo, entrenamiento y reconocimiento, porque también se aprovecha este espacio para reconocer a las personas que han logrado ciertos méritos», explicó sobre la dinámica de estos eventos que congregan a distribuidores de todo el país.
Nutrición y salud
El crecimiento del negocio también responde a una tendencia global hacia la alimentación saludable. «Hay toda una tendencia en el mundo, y Bolivia no es ajena a ella, de que la gente cada vez es más consciente porque también tiene más información de la importancia de cuidar la salud», observó Peñuela.
El directivo resaltó un dato significativo: «Hace unos 45 años, cuando nació la compañía, la expectativa de vida en el mundo era, en promedio, cercana a los 60 años, y hoy está cercana a los 76 años». Sin embargo, advirtió que el desafío no es solo vivir más, sino hacerlo con salud. «Es importante que cuando uno tenga esa edad, 70, 80 años, el cuerpo esté saludable, y eso se construye no en ese momento, sino que se construye desde mucho antes».
Con proyecciones de crecimiento y un modelo que se adapta a las necesidades económicas actuales, Herbalife apuesta por consolidar aún más su presencia en el mercado boliviano, ofreciendo una alternativa de autoempleo en tiempos donde la diversificación de ingresos se ha convertido en una necesidad para muchas familias del país.




















































































