Claudia Sheinbaum se convertirá este lunes en la primera mujer que arengue por la Independencia de México desde el balcón presidencial, una tradición que acapararon los hombres por más de un siglo en este país con arraigado machismo.
Sheinbaum, quien en 2024 arrasó en las urnas para convertirse en la primera presidenta de México, protagonizará en la noche el llamado «Grito de Dolores», que escenifica ante miles de personas el llamado a la insurrección lanzado por el sacerdote Miguel Hidalgo en 1810.
«Por primera vez una mujer va a dar el Grito, es bastante novedoso», dijo sonriente la mandataria izquierdista el pasado jueves cuando le preguntaron por sus sensaciones frente al evento.
Consulte: EEUU respetará soberanía de México, pero atacará a los cárteles
México
Pero el acontecimiento no escapa a las vicisitudes de la realidad mexicana. El gobernador del estado de Sinaloa (noroeste) y alcaldes de cuatro municipios de Michoacán (oeste) cancelaron las celebraciones locales del Grito debido al riesgo de violencia.
Desde que asumió el poder el 1 de octubre de 2024, Sheinbaum se presenta como «presidenta con ‘a'» y como «comandanta» de las Fuerzas Armadas. A las cuales pasa revista luciendo prendas con coloridos bordados indígenas. También los mandos militares la llaman así.
La aparición de esta física de 63 años para agitar la bandera nacional. Tocar una antigua campana frente a quienes asistan al Zócalo -principal plaza pública del país- no solo es un hecho histórico, sino cargado de simbolismo.
«Abre un espacio que estaba tácitamente vedado para las mujeres», dijo a la AFP el historiador mexicano Lorenzo Meyer.
Además, ratifica que la sociedad mexicana finalmente aceptó que en las cúpulas de poder político «el género no importa», subrayó.





















































































