Ucrania fue responsable de dos operaciones de sabotaje este fin de semana contra la red ferroviaria rusa, que dejaron al menos tres muertos, informó el domingo une fuente del servicio de inteligencia militar ucraniano (GUR).
En un mensaje transmitido a AFP, esta fuente anónima afirmó que el GUR, en cooperación con unidades del ejército, llevó a cabo el ataque del sábado en la región rusa de Oriol, así como otro el domingo en la región de Leningrado.
La ofensiva ucraniana ocurre un día después que el ejército ruso reivindicara la toma de una localidad en la región de Dnipropetrovsk, en el centro-este de Ucrania, a la que según dijo llegó a principios de julio.
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Ataques
En un comunicado, el Ministerio ruso de Defensa afirmó que sus fuerzas se apoderaron de Novomikolaivka, un pueblo situado cerca de la región aledaña de Donetsk, en el este, epicentro de los combates.
La AFP no pudo confirmar esta información. Los analistas militares del proyecto DeepState, cercano al ejército ucraniano, aseguran que esa localidad continúa bajo control de Kiev.
Por otro lado, en la región de Donetsk, la Fiscalía ucraniana anunció que el sábado tres civiles murieron y siete fueron heridos en un bombardeo ruso en la ciudad de Kostiantinivka.
Mejor equipadas y más numerosas, las fuerzas rusas continúan con su ofensiva en el frente de Ucrania desde hace meses.
A finales de agosto, Ucrania admitió por primera vez que los soldados rusos habían entrado en la región de Dnipropetrovsk, donde Moscú había anunciado progresos ya en julio.
El ejército ruso controla alrededor del 20% del territorio ucraniano.
El Kremlin exige que Ucrania se retire de algunas zonas que continúa administrando parcialmente, sobre todo en Donetsk, como condición previa a un cese de las hostilidades. Unas condiciones que Kiev rechaza.





















































































