La crisis de combustibles sumó un nuevo capítulo este sábado con el anuncio de los pobladores de San Juan de Yapacaní, en Santa Cruz, quienes advirtieron que desde la medianoche del lunes 15 de septiembre iniciarán la toma de los pozos petroleros de la zona si no se restablece el suministro de diésel y gasolina.
Exigen que Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) atiendan sus demandas.
“Hemos solicitado en reiteradas ocasiones a las autoridades de YPFB y la ANH que atiendan nuestras necesidades de combustible; sin embargo, no hemos recibido respuesta”, señala el comunicado difundido por los comunarios.
La falta de abastecimiento afecta directamente a las labores agrícolas de la región, en particular la preparación de tierras para la siembra de arroz y la fumigación de soya, fréjol y otros cultivos.
Diésel
Los productores aseguran que el desabastecimiento amenaza con paralizar la campaña de verano, considerada clave para garantizar alimentos básicos, por lo que la seguridad alimentaria podría estar en riesgo.
El problema no es aislado. La Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO) advirtió recientemente que la escasez de combustibles ya provocó una caída de $us 500 millones en exportaciones durante lo que va del año, profundizando un déficit comercial de $us 496 millones. También sectores como el avícola y el lácteo han reportado dificultades para mantener la producción.
En este contexto, YPFB denuncia la existencia de un “mercado paralelo” de diésel, donde algunos surtidores desvían hasta 3.000 litros al contrabando interno, vendiendo el combustible hasta en Bs 12 por litro, muy por encima de los Bs 3,72 que fija la subvención estatal.
La petrolera estatal aseguró que trabaja en coordinación con la ANH para reforzar los controles. Pese a estos esfuerzos, en las regiones productivas la molestia crece.





















































































