Los rebeldes hutíes de Yemen amenazaron el sábado con vengarse tras la muerte de su «primer ministro» y la de varios miembros de su gabinete en los bombardeos efectuados el jueves por Israel contra la capital.
Apoyados por Irán, los rebeldes controlan amplias zonas del país -que atraviesa una guerra civil desde 2014- incluida la capital, Saná, donde han instalado sus instituciones políticas.
El poder yemení internacionalmente reconocido tiene su sede en Adén, la gran ciudad del sur.
Los rebeldes anunciaron el sábado, en un comunicado difundido en su cadena Al Masirah, la muerte de Ahmad Ghaleb al Rahwi, «jefe del Gobierno» y de «varios de sus ministros, en el ataque perpetrado el jueves por el enemigo israelí mientras se encontraban reunidos en Saná».
Revise: Israel destruye el Palacio Presidencial de Yemen
Primer ministro
Según el texto, «varios de sus colegas resultaron heridos, algunos de gravedad».
«Prometemos a Dios, al querido pueblo yemení y a las familias de los mártires y heridos que nos vengaremos». Eso declaró Mehdi al Machat, jefe del Consejo político supremo, en un mensaje video en Telegram, al que accedió AFP.
Además llamó a «todas las empresas (extranjeras) presentes en la entidad ocupante (Israel, ndlr)» a irse «antes de que sea muy tarde».
En un comunicado, los hutíes anunciaron el nombramiento de Mohammed Ahmad Muftah «primer ministro interino». Para suceder a Ahmad Ghaleb al Rahwi, que fue nombrado en agosto de 2024.




















































































