En la apertura de los octavos de la Conmebol Libertadores, cuya primera ronda se completará entre miércoles y jueves, Vélez empató sin goles contra Fortaleza bajo los ojos de casi 28.000 asistentes en el estadio mundialista Arena Castelão, en el noreste de Brasil.
Emperador en 1994, bajo la dirección técnica de Carlos Bianchi, el Fortín apenas si fue exigido por el Tricolor do Pici, conducido desde el banquillo por Renato Paiva.
El extécnico portugués del Botafogo acumula cuatro partidos consecutivos sin ganar, incluida una goleada 5-0 encajada ante sus exdirigidos el sábado en el Brasileirão.
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Y reconoció que Fortaleza, que en las últimas temporadas se ha hecho conocer en Sudamérica, tiene un problema para explotar su pólvora.
DECLARACIONES
«No movimos el balón, todo por la postura del rival», admitió.
Vélez, por su parte, logró un salvavidas tras aterrizar en Fortaleza con dos empates y una derrota seguidas en el campeonato argentino.
Los hombres de Guillermo Barros Schelotto, tetracampeón de la Libertadores como jugador de Boca, tampoco tuvieron creatividad, aunque dejaron todo servido para instalarse en cuartos el martes en Buenos Aires.
«El equipo estuvo enfocado, como son los partidos de Libertadores, y respondió bien. Cuando tenga la responsabilidad de tener que ganar para pasar a la siguiente fase, lo va a saber hacer», afirmó el Mellizo.















































































