Durante su entrevista en Piedra, papel y tinta, el presidente de YPFB, Armin Dorgathen, presentó un balance de logros alcanzados y señaló los principales retos y desafíos que persisten en el sector energético. Según la autoridad, Bolivia requiere una política sostenida en tres pilares: exploración, biocombustibles y logística eficiente.
Dorgathen explicó que Bolivia dejó de explorar durante una década, lo que comprometió la reposición de reservas. La gestión actual reactivó proyectos como Mayaya X1 y Churumas, pero señaló que la continuidad es clave para revertir la curva de producción en 2027-2028.
«Explorar no es opcional. Es riesgoso, pero imprescindible», advirtió.
También criticó el antiguo modelo de YPFB como simple administrador de contratos, sin capacidad operativa real en el upstream. Según Dorgathen, durante años la estatal petrolera se limitó a fiscalizar a las empresas extranjeras sin asumir un rol activo en la producción.
“YPFB tenía una vicepresidencia de Administración de Contratos y Fiscalización, lo que muestra claramente que no exploraba ni producía; solo gestionaba acuerdos ajenos”, señaló.
Para él, ese enfoque fue un error estratégico, ya que países como México, Argentina o Brasil fortalecieron a sus estatales como líderes en perforación y producción. “Se nacionalizó la renta, pero no la capacidad operativa”, lamentó, subrayando que eso impidió reinvertir los recursos del gas en la búsqueda de nuevas reservas.
Dólares y biocombustibles
La falta de dólares fue uno de los mayores obstáculos para importar combustibles, generando filas y escasez. Según Dorgathen, la escasez de divisas limitó la capacidad de YPFB para garantizar un abastecimiento regular, volviendo vulnerable al sistema ante cualquier bloqueo, fenómeno climático o retraso logístico.
En respuesta a esa situación, subrayó que la producción nacional de biocombustibles es una alternativa estructural clave. Destacó que las plantas de biodiésel FAME en Santa Cruz (ya operativa) y Senkata (lista para agosto) permitirán sustituir hasta un 10% del diésel importado, mediante una mezcla con combustible fósil.
Además, explicó que la planta de tecnología HVO (aceite vegetal hidrotratado), cuya ingeniería está concluida y solo requiere decisión política para su construcción, podría aumentar esa sustitución hasta un 60%, utilizando aceite vegetal como insumo principal.
«La producción local de diésel es el camino si no hay divisas», afirmó.
Logística
Uno de los logros concretos de la estatal fue optimizar el ingreso de combustibles por Arica, que hoy representa el 40% del total. Dorgathen explicó que esta mejora logística permitió diversificar las rutas de abastecimiento y reducir la dependencia de otros puntos de ingreso más inestables.
Sin embargo, advirtió que la limitada capacidad de almacenamiento en tanques impide contar con una reserva estratégica que garantice autonomía frente a retrasos, bloqueos o fenómenos climáticos. “Hoy no tenemos seis o siete días de combustible almacenado. Si un barco se retrasa, aparecen las filas”, dijo.
Esta falta de margen logístico es una de las principales razones por las que una solución estructural aún no es suficiente por sí sola, y por la que medidas coyunturales siguen siendo necesarias.
Criptomonedas
Consultado sobre el uso de criptomonedas, Dorgathen aclaró que solo se evaluó y que su efecto especulativo fue contraproducente. «Como mucho, podría cubrir un 5 a 10% de las compras», explicó.
También defendió la importación de crudo como una estrategia parcial que ahorra divisas pero no reduce costos operativos. Requiere además condiciones logísticas que aún no se consolidan.
Ver también: El 95% del gas de Churumas ya se exporta a Argentina
Dorgathen instó a no repetir el error de haber relegado a YPFB como tramitador. Insistió en fortalecer la exploración, invertir en producción nacional y asumir decisiones con riesgo técnico, no con cálculo político.
“El gas no se encuentra con memorándum de entendimiento, como hacían antes […] necesitamos ver el taladro moviéndose a la localización y perforando los pozos”, sentenció.
Dorgathen, que dejará el cargo en noviembre, dijo tener ofertas laborales en el sector privado, pero que primero tomará una pausa tras una gestión que definió como «intensa y desafiante».




















































































