De enero a junio, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) reportó un déficit de $us 300 millones para comprar combustible, por lo que la estatal no puede despachar gasolina y diésel por encima del 100% para terminar con las filas en las estaciones de servicio, informó este domingo el presidente de la estatal, Armin Dorgathen.
“De enero a junio, de lo que se necesitaba para pagos hemos recibido 300 millones de dólares menos para la compra del combustible, eso generó un déficit comercial en la oferta para cubrir la demanda”, explicó en Bolivia Tv.
En su criterio, se hace esfuerzos para comprar la mayor cantidad de combustibles con menores ingresos, aprovechando los puntos de importación más baratos, como Arica, en Chile.
Ese déficit evita que la estatal pueda comprar mayor cantidad de combustible para incrementar los volúmenes de despacho; sin embargo, aseguró que se está cumpliendo con la distribución al 100% tanto de diésel como de gasolina.
“Necesitamos despachar por lo menos entre un 105% y un 110%, lo que logísticamente podríamos, en una máxima capacidad, despachar. Pero para eso se requieren recursos para despachar este 10% adicional. Entonces, hoy tenemos garantizados los recursos que los maneja el Ministerio de Economía, el Banco Central; tenemos recursos garantizados para abastecer al 100%”, explicó.
Según Dorgathen, las filas de vehículos por gasolina disminuyeron considerablemente en los diferentes surtidores de Bolivia, pero no de motorizados que demandan diésel.
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Combustible
Dorgathen explicó esta situación en la persistente sobredemanda de combustible y en las limitaciones económicas que impiden asegurar una sobreoferta.
“Ya los créditos (pendientes en la Asamblea Legislativa) no son una solución porque entre que se apruebe el crédito ya no van a entrar esas divisas, pero hay que pensar en soluciones estructurales y las estamos trabajando para no depender de una divisa para tener seguridad energética en el país”, complementó.
El titular de la empresa estatal dijo que YPFB no puede garantizar la llegada de combustible al país porque requiere de la garantía del Ministerio de Economía y del Banco Central de Bolivia (BCB) de que entregarán los recursos requeridos.
“La garantía del abastecimiento depende en la capacidad de pago que tenga Economía para importar el combustible”, aclaró.
“Tenemos los contratos, la logística optimizada y todo preparado para ingresar combustible. Si nosotros tendríamos recursos adicionales, dólares adicionales para poder ingresar 10% más, nosotros podríamos despachar este 110% para reducir las filas”, complementó.
Hace unos días, el presidente Luis Arce reconoció que el Gobierno no puede garantizar el abastecimiento de diésel y gasolina en el país debido a la falta de financiamiento externo.
Bolivia importa combustible desde Arica, Chile, Argentina, Perú y Paraguay y la subvención mantiene el litro del diésel en Bs 3,72 y de la gasolina, en Bs 3,74.




















































































