A 13 días del inicio de los bloqueos promovidos por sectores afines a Evo Morales, el exmandatario se pronunció este sábado sobre los hechos luctuosos ocurridos en Llallagua, Potosí, y en Cochabamba, donde fallecieron seis personas, entre civiles y policías.
Morales exigió una investigación internacional “independiente y transparente”, y responsabilizó al Gobierno por la intervención policial militar.
Evo Morales
“Los dolorosos acontecimientos en Llallagua no pueden quedar en la impunidad. Lo ocurrido amerita una investigación internacional. No basta con identificar a los autores materiales de las muertes: es imprescindible establecer quiénes ordenaron la intervención policial y militar. Quienes dieron la orden no pueden ser los encargados de investigarse a sí mismos”, escribió el líder político en redes sociales.
El pronunciamiento se produjo un día después de que un cabildo en Llallagua lo declarara “enemigo” de esa población, afectada por los enfrentamientos derivados de los bloqueos.
Llallagua
Desde hace casi dos semanas, las protestas impulsadas por la facción «evista» tienen su epicentro en el Trópico de Cochabamba y buscan, según diversos actores políticos, forzar la candidatura de Morales a las elecciones generales del 17 de agosto, a pesar de los fallos constitucionales que le impiden postular y que no cuenta con una sigla que lo habilite.
Morales negó que las movilizaciones busquen confrontación. “Las movilizaciones no buscan enfrentamiento, buscan respuestas”, sostuvo, al tiempo que exigió “justicia y paz” por las víctimas de los operativos.
Incluso dijo que él no convocó a las protestas.
Violencia
“El asesinato de hermanos campesinos y oficiales de Policía no puede ser manipulado ni encubierto. Ellos y sus familias merecen justicia”, señaló en su publicación.
Hasta el momento, ni el Gobierno ni la Policía han confirmado o rechazado las acusaciones del exmandatario.
En Llallagua murieron tres policías y un estudiante de secundaria. En Confital, otro policía, y en Cochabamba, un comunario.
Llallagua permanece bajo resguardo militar y policial tras los disturbios y muertes registradas esta semana. El ambiente en la región continúa tenso y las demandas de investigación crecen, tanto dentro como fuera del país.





















































































