La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), a través de sus redes sociales, condenó la escalada de violencia durante las manifestaciones de sectores afines al expresidente Evo Morales y que dieron inicio el 2 de junio.
La “CIDH y su RELE (Relatoría Especial para la Libertad de Expresión) condenan la escalada de violencia durante las manifestaciones que iniciaron el 2 de junio. Según información, al menos 4 personas han fallecido, incluyendo 3 agentes estatales que perdieron la vida por impactos de bala en Llallagua, en donde decenas de personas fueron heridas el 11 de junio. Asimismo, periodistas que cubren las protestas recibieron amenazas”, señala el comunicado del organismo internacional.
También la CIDH y la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión (RELE) instaron al Estado boliviano a que observe los estándares de protestas y Derechos Humanos, y “al desarrollo pacífico de las manifestaciones y respeto de la institucionalidad democrática”.
Sectores afines al expresidente Evo Morales mantienen el bloqueo de carreteras desde el 2 de junio en plena crisis económica. Y, según un reporte de la Administradora Boliviana de Caminos (ABC), solo persisten 13 puntos de bloqueo en el país.
Organizaciones evistas buscan la inscripción de la candidatura de Morales para las elecciones generales, pero, además, piden la renuncia del presidente Luis Arce por la crisis económica que vive el país. Esto en relación al alza de precios de la canasta familiar, falta de combustibles y dólares.
El miércoles, Bolivia registró una escalada de violencia tras la muerte de cuatro policías en Llallagua y Cochabamba, en el intento de desbloquear las carreteras tomadas por grupos afines al expresidente Evo Morales.
ONU Derechos Humanos
También, ONU Derechos Humanos alertó sobre la situación de tensión y violencia en Bolivia, y urgió a “todos” los sectores a privilegiar el diálogo democrático y respetar los derechos humanos en el país.
Asimismo, la Oficina de este organismo condenó con firmeza los recientes hechos de violencia y las muertes de al menos cinco personas –incluidos tres policías y un bombero en Llallagua (Potosí), y un particular en Cochabamba—, según datos oficiales.



















































































