La Sociedad de Ingenieros de Bolivia (SIB) advirtió este miércoles que, en un plazo no mayor a cinco años, Bolivia podría convertirse en un país importador de gas, lo que profundizaría aún más la crisis de abastecimiento de combustibles y elevaría los costos para el Estado y la población.
Las entidades departamentales de ingenieros presentaron este miércoles el manifiesto de la Cumbre Energética Bolivia 2025, realizada en Santa Cruz.
“El país no está reponiendo sus reservas de gas natural ni petróleo al ritmo necesario. Si no se toman medidas estructurales y urgentes, el modelo energético actual colapsará”, afirmó Pascual Velásquez, presidente de la Sociedad de Ingenieros de Bolivia.
Según el informe que presentó, las cifras son preocupantes: actualmente Bolivia cuenta con solo 4,5 TCF (trillón de pies cúbicos) de reservas de gas natural, con un consumo anual de aproximadamente 0,7 TCF.
La producción diaria de 30 millones de metros cúbicos se reparte entre el mercado interno y externo, pero el 70% de la generación eléctrica aún depende de termoeléctricas que consumen gas subvencionado. Sugieren impulsar la inversión para los proyectos de energía renovable.
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Bolivia
A esta situación crítica se suma la elevada importación de diésel y gasolina: el 90% del diésel y el 60% de la gasolina que se consume en Bolivia es importado, a pesar de contar con refinerías subutilizadas. Explicó que las refinerías actualmente operan solo al 38%.
Según Roly Mancilla, presidente de la Sociedad de Ingenieros de Santa Cruz, “si el país importara crudo y no combustible refinado, se podría reducir el costo por litro a la mitad, de Bs 11 a Bs 5,5 y ahorrar hasta 600 millones de dólares al año”.
Otra propuesta clave es el uso de ductos nacionales, como el OSSHA 2 entre Cochabamba y Santa Cruz, para sustituir el transporte por cisternas, que generaría un ahorro adicional de $us 200 millones anuales. Actualmente el transporte de combustibles se hace 100% por cisternas.
“En transporte de combustibles se gasta $us 400 millones anuales, con los ductos se podría ahorrar unos $us 200 millones”, explicó Mancilla.
La SIB indicó que en el país existe mucha deficiencia en el tema de leyes, normativas y seguridad jurídica para las empresas.
Litio
Respecto al litio, la evaluación indicó que si bien Bolivia cuenta con el recurso natural en la salmuera de los salares; sin embargo, “no tiene reservas certificadas de carbonato de litio”, por eso el país no figura en el contexto internacional como país certificado para comercializar el litio.
“Se ha hecho un intento de una planta piloto en el salar de Uyuni que tiene un método de extracción por evaporación; sin embargo, las condiciones en el país no son óptimas. Se sugiera cambiar el método de extracción a uno directo”, explicó otro de los expositores y remarcó que, la planta actualmente no está funcionando y en este momento, Bolivia no puede perder oportunidades.
Los ingenieros proponen una estrategia integral que combine reformas legales, eficiencia operativa y transición hacia energías renovables. Advierten que seguir improvisando en políticas energéticas podría llevar a un colapso económico en pocos años.




















































































