A nueve días del 1 de mayo, cuando el Gobierno suele anunciar el incremento salarial anual, la Cámara de Industria y Comercio de Santa Cruz (Cainco) advirtió que Bolivia ya atraviesa un ajuste económico impulsado por la escasez de dólares, y alertó que una subida de sueldos en el sector público profundizaría el desequilibrio fiscal.
“Ya estamos en una etapa de ajuste”. Lo que falta es que se sincere “el sector público”, afirmó Pablo Mendieta, director de Asuntos Económicos de Cainco en entrevista con La Razón Radio. Según explicó, el déficit fiscal ronda los Bs 35.000 millones, y se financia principalmente por emisión monetaria y recursos de las jubilaciones; lo que, advirtió, puede traducirse en más inflación y menor disponibilidad de crédito.
El secretario ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB), Juan Carlos Huarachi, dijo el jueves que están en plena etapa de negociación con el Gobierno y con las bases, y adelantó que la oferta gubernamental se realiza con base en el dato estadístico de inflación en 2024 del Instituto Nacional de Estadística (INE).
La COB solicitó formalmente su propuesta de incremento del 15% al salario mínimo y de 20% en el haber básico. De acuerdo con el INE, el país terminó 2024 con una tasa de inflación acumulada de 9,97%.
El lunes 21, la Cainco propuso congelar salarios en el sector público, al igual que el mínimo nacional, y la creación de una “nueva política laboral”.
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Mendieta indicó que el país vive una crisis de balanza de pagos desde febrero de 2023. A su juicio, el mercado ya ha empezado a ajustar la economía: “Un proceso implica, uno, subida del tipo de cambio, que eso ya se ha dado; Dos, alza de la inflación, también lo estamos viendo; Y tres, contracción de los niveles de producción”. Explicó que, a menor importación, implica menor producción. Hoy, en promedio, el consumo familiar “retrocedió 1%” en 2024.
En ese contexto, consideró que una política salarial responsable debe preservar el empleo formal, que ya se ha visto afectado. En su criterio, si se incrementan los salarios, se “condena” a pérdidas de empleo. “Lo racional en esta crisis es que los salarios estén contenidos, y es porque así el empleo se va a poder mantener”, advirtió.
También comparó el escenario actual con la pandemia: “En 2020, el salario en el sector informal cayó hasta 10%. Sin embargo, el sector público siguió aumentando remuneraciones, mientras el resto del país aún no se recupera”.
Para superar la crisis, Mendieta recomendó priorizar políticas que generen dólares: promoción de turismo, servicios digitales, agroindustria, carne, productos forestales y combate al contrabando. Señaló que la falta de divisas no es solo un problema del Gobierno, sino del Estado y la sociedad.
Finalmente, enfatizó que Bolivia necesita recursos externos para evitar una recesión más profunda.
En 2024, el aumento salarial fue de 5,85% al sueldo mínimo y de 3% al haber básico. De esta manera, el salario mínimo de Bs 2.362 se incrementó a los Bs 2.500 vigentes en la actualidad.




















































































