El sector lechero del país se encuentra en emergencia, tras confirmar el cierre de 100 lecherías en el departamento de Santa Cruz en los últimos dos años y una caída sostenida en la producción, informó Eduardo Cirbián, presidente de la Federación Departamental de Productores de Leche (Fedeple).
“Es una caída de producción de 14,5%, mientras que, de los volúmenes de leche, en comparación con el año pasado, estamos con 4.151.000 litros de leche menos producido, esto es preocupante”, alertó Cirbián en contacto con Unitel.
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Lecherías
Según los datos de la institución, la entrega diaria de leche se redujo de 274.000 litros en 2024 a 232.000 litros en 2025, lo que representa una merma de más de 42.000 litros al día.
El dirigente señaló que esta situación es consecuencia directa de “malas políticas gubernamentales”, en referencia a las resoluciones biministeriales que, afirmó, limitan al productor a negociar mejores precios con la industria.
“En Santa Cruz, en estos últimos dos años se han cerrado 100 lecherías que tenían volúmenes de leche entregado y esta es una muestra de la caída, de las malas políticas del Gobierno”, protestó.
Los productores proponen fijar un precio de Bs 4,50 por litro como referencia mínima para la leche regulada por el Estado, que representa aproximadamente el 30% del mercado, mientras que el 60% restante se comercializa de forma directa con la industria y el 10% se destina a la exportación.
“La leche regulada por el Gobierno tiene que valer 4,50 bolivianos; el 60% es lo que tenemos que ejercer como productores con la industria para tener un mejor precio y el 10% de la leche de exportación”, explicó Cirbián.
Desde el Gobierno, en las reuniones recientes con el sector, se propuso un valor de Bs 4,30, condicionado a estándares de calidad. Sin embargo, los productores aún esperan una respuesta oficial a su propuesta.
Cirbián advirtió que si la situación no mejora y se continúa con el cierre de industrias y centros productivos, se generará un efecto en cadena que provocará mayor desincentivo y la salida de más actores del rubro.
“Si cierra una industria ¿dónde van a entrar esos volúmenes de leche? Eso provocará el desincentivo del productor”, cuestionó.
La crisis en el sector lechero impacta en los productores y amenaza la cadena alimentaria, aunque el Gobierno asegura que el producto para el consumidor final no sufrirá ningún incremento.





















































































