La percepción de riesgo sobre la deuda boliviana continúa entre las más elevadas de la región. Al cierre de mayo, Bolivia registró un EMBI de 576 puntos básicos, ubicándose solo por detrás de Venezuela y por encima de países como Argentina y Ecuador.
El índice de riesgo de Bolivia cerró mayo en 576 puntos básicos, consolidando al país como la segunda economía con mayor riesgo soberano de Latinoamérica, según datos del Emerging Markets Bond Index (EMBI) elaborado por JPMorgan Chase & Co.
Durante el mes de mayo, los bonos soberanos bolivianos atravesaron semanas de fuerte volatilidad en medio de la crisis institucional y la incertidumbre económica. El indicador comenzó el mes en 408 puntos, escaló hasta un máximo de 639 y posteriormente moderó su avance para concluir en 576 puntos básicos.
El EMBI mide la diferencia entre el rendimiento de los bonos soberanos de los países emergentes y los bonos del Tesoro de Estados Unidos. Cuanto más alto es el indicador, mayor es la percepción de riesgo por parte de los inversionistas y más costoso resulta para un país acceder a financiamiento internacional.
El riesgo país de Bolivia registró una importante avería desde el quinto mes del año en curso. Ahora, en medio de casi 45 días continuos de conflictos sociales y bloqueos en las carreteras, la incertidumbre económica llegó a altos niveles de preocupación.
En ese marco, el indicador EMBI de JPMorgan pasó de niveles cercanos a 350 puntos básicos a superar los 605 puntos el 22 de mayo, el pico más alto.
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Riesgo
Las cifras generan la creciente desconfianza de los mercados internacionales.
Argentina va en sentido contrario a Bolivia. El riesgo país consiguió perforar la barrera de las 450 unidades y cerró el mes pasado con 494 puntos, que consolida la sostenida racha alcista de los activos financieros locales.
En Ecuador, el spread soberano pasó de 411 a 415 puntos, es decir, casi sin novedades con respecto a periodos anteriores.
Brasil tampoco experimentó grandes cambios. El mes empezó en 174 y concluyó en 175.
En Colombia el EMBI subió en mayo desde 232 hasta 240 unidades. Pero, el domingo 31 de mayo, luego de la primera vuelta electoral que posicionó como favorito para el balotaje al derechista Abelardo De la Espriella, los bonos iniciaron un rally que dieron lugar a una compresión.
En el otro polo del ranking sudamericano aparecen Perú con 113 puntos, Paraguay (104), Chile (86) y Uruguay (61).
El riesgo país de Venezuela se sitúa en la zona de los 5.700 puntos básicos, según el índice de EMBI. Aunque experimentó una notable reducción de más del 50% respecto a los niveles del mes de enero de la gestión 2026, ese país mantiene el indicador más alto y riesgoso de toda Latinoamérica.

Inversiones
El aumento del indicador para Bolivia supone una mayor percepción de riesgo para los inversionistas y un eventual encarecimiento del acceso al financiamiento externo.
El economista financiero Fernando Romero presenta un diagnóstico en el campo de las inversiones y sus alcances.
«Bolivia es percibida hoy como una economía más riesgosa para prestar dinero o invertir», señaló el analista financiero y expresidente del Colegio Departamental de Economistas de Tarija.
Romero indicó que el riesgo país funciona como un termómetro para medir la estabilidad económica, política e institucional de un país. Cuando el indicador sube aceleradamente, emerge la interpretación de los mercados ante el peligro de riesgos fiscales.
Asimismo, Romero alertó que los inversionistas reaccionan negativamente cuando ven escenarios de conflictividad. A su juicio, mientras persista la incertidumbre y no se vislumbren soluciones concretas a la crisis, la presión sobre los bonos soberanos bolivianos podría mantenerse.
El empresario, político y economista Samuel Doria Medina afirmó que el incremento del riesgo país de Bolivia está relacionado con los recientes bloqueos registrados en carreteras del país, los cuales —según señaló— generan un fuerte impacto económico y social en territorio nacional.
“Este salto fue causado por los días de bloqueos, que son un gran despilfarro de energías sociales y económicas”, posteó en su cuenta de la red social X (antes Twitter).

Análisis
El líder político sostuvo que Bolivia enfrenta problemas estructurales que no se resolvieron a lo largo de su historia, situación que —a su criterio— impide un desarrollo sostenido del país.
Asimismo, afirmó que otras naciones ya lograron superar las dificultades estructurales que Bolivia aún mantiene pendientes, lo que repercute en la estabilidad económica y en la percepción internacional sobre Bolivia.
Antes de que proliferen los conflictos sociales, el ministro de Economía y Finanzas Públicas, José Gabriel Espinoza, destacó la reducción del riesgo país que se evidenciaba hasta ese momento y dijo que respondía a “señales enviadas al mercado”.
“El riesgo país de Bolivia está en el marco de los 378 puntos básicos y el mercado entiende perfectamente el plan desde el primer día”, señaló en redes sociales.
Daños
La crisis se profundizó a comienzos de mayo debido a una combinación de demandas salariales, denuncias por la escasez y la calidad de los combustibles, así como el rechazo de distintos sectores a medidas impulsadas por el Gobierno de Rodrigo Paz. Este escenario derivó en protestas y bloqueos que afectaron la actividad económica y deterioraron la percepción de riesgo del país ante los mercados internacionales.
La Cámara Nacional de Industrias (CNI) advirtió que los 42 días de bloqueos registrados en el país generan pérdidas económicas cercanas a los $us 2.500 millones y el 70% de las industrias (manufacturas) paralizadas debido a los conflictos sociales.
Según la evaluación de la entidad nacional, más del 70% de las aproximadamente 13.000 industrias existentes en el departamento de La Paz paralizaron operaciones o redujeron significativamente su capacidad productiva debido a las dificultades para abastecerse de insumos y comercializar sus productos.
Las consecuencias de los conflictos también afectan la tasa de crecimiento de Bolivia.
“Nosotros estimamos que la economía nacional tiene una afectación que está bordeando los $us 2.500 millones de afectación. Esto significa entre 2 a 2,5 puntos de pérdida en la tasa de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) en la gestión 2026, solamente en el departamento de La Paz ustedes adviertan más del 70% de las 13.000 industrias que existen han paralizado o reducido su capacidad productiva”, detalló el asesor de la CNI, Hugo Siles en una conferencia de prensa.
Dato
Siles afirmó además que la inversión nacional y extranjera se encuentra prácticamente paralizada, mientras que las exportaciones registraron una caída superior al 20% durante el periodo de bloqueos. A ello se suma una disminución considerable de las recaudaciones tributarias.
La Asociación de Líneas Aéreas de Bolivia (ALA) advirtió que la crisis amenaza con provocar pérdidas que podrían alcanzar los $us 620 millones hasta fin de año.
En el ámbito social, la CNI estima que más de 1,6 millones de personas resultaron afectadas únicamente en el departamento de La Paz. De ese total, más de un tercio se encuentra en una situación de sobrevivencia debido a la pérdida del poder adquisitivo de los salarios y a la interrupción de actividades económicas.
Ante este escenario, la CNI presentó una propuesta de reactivación orientada a recuperar la producción, proteger el empleo y restablecer la confianza para impulsar nuevamente la inversión y el crecimiento económico.





















































































