¿Jair Bolsonaro perderá su corona en la oposición brasileña, la derecha se dividirá, Lula saldrá reforzado? El próximo juicio por golpismo contra el exmandatario ultraderechista amenaza con sacudir la política en Brasil un año antes de las presidenciales.
La corte suprema aceptó el miércoles el pedido de la fiscalía, que imputó a Bolsonaro, de 70 años, por supuestamente liderar una organización criminal que buscó impedir la investidura de Luiz Inácio Lula da Silva tras las elecciones de 2022.
El expresidente se expone a una condena de hasta 40 años de prisión, al término de un proceso previsto en los próximos meses.
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¿Chao, Bolsonaro?
El juicio pondrá a prueba la capacidad de sobrevivencia política de Bolsonaro, cuyo ascenso al poder en 2019 desafió todas las previsiones y aún hoy se mantiene como líder de la oposición pese a su inhabilitación para ser candidato por desinformar sobre el sistema de votación en Brasil.
«Existe una posibilidad concreta de que Bolsonaro vaya preso y en ese sentido su futuro político termina ahí», dice a la AFP la analista Daniela Campello, de la Fundación Getulio Vargas.
Pero Bolsonaro pregona su inocencia e insiste en que aspirará de nuevo a la presidencia en 2026.
Algunos sondeos le dan vencedor en una eventual segunda vuelta frente al izquierdista Lula, cuya candidatura aún está en el aire.
Observadores y aliados esperan que Bolsonaro se aferre a sus aspiraciones independientemente del juicio.
«Nada cambia», dijo el miércoles el líder de la oposición en la Cámara de Diputados, Luciano Zucco.
Las fuerzas conservadoras tienen «todavía mucho tiempo» para desarmar la inhabilitación política de Bolsonaro, agregó.
Política en Brasil
Para el analista Marcio Coimbra, director del ‘think tank’ Casa Política, «Bolsonaro irá hasta donde pueda con su candidatura para mantener su base de apoyo entusiasmada lo máximo posible».
Las tertulias políticas repiten que designaría a uno de sus hijos varones -todos políticos electos- o a su carismática esposa Michele como compañero de plancha. Para mantener vivo el bolsonarismo en caso de que no consiga revertir su inhabilitación.
«Si es condenado puede convertirse en un mártir», dice a la AFP José Niemeyer, profesor de relaciones internacionales de la universidad Ibmec.
Curiosamente, Lula, que fue preso por un escándalo de corrupción antes de que sus condenas fueran anuladas. Luchó también por postularse en las presidenciales de 2019, antes de tirar la toalla. En esa ocasión, Bolsonaro fue electo.




















































































