La Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) inició este viernes un ciclo de reuniones urgentes con representantes de gobernaciones, alcaldías, transportistas y sectores productivos para coordinar el abastecimiento de combustibles en medio de la crisis que desborda las filas en surtidores de todo el país.
Germán Jiménez, director de la ANH, confirmó que el plan de «abastecimiento controlado» priorizará a servicios básicos, salud, emergencias y al sector agropecuario, garantizando diésel y gasolina en estaciones asignadas para estas actividades.
«Estamos coordinando con las direcciones departamentales de la ANH para planificar la distribución en los nueve departamentos. Cada región tendrá estaciones específicas asignadas según las necesidades de sus sectores estratégicos», explicó Jiménez.
Las reuniones, que comenzaron a las 08.30 de este viernes, buscan optimizar el despacho de combustibles en un contexto donde Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) cubre solo el 50% de la demanda nacional, debido a la falta de dólares para la importación de diésel y gasolina.
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El director de la ANH reconoció el malestar ciudadano por las largas filas, que ahora incluyen no solo a vehículos que buscan diésel, sino también gasolina.
Sin embargo, aseguró que la coordinación con autoridades locales y sectores permitirá «mejorar el suministro progresivamente durante el fin de semana».
La medida responde a instrucciones del Gobierno que busca evitar el colapso de actividades esenciales y contener el impacto económico de la escasez.
Paralelamente, la ANH tomó varias medidas, como el lanzamiento de una aplicación digital para informar sobre la provisión de carburantes y extendiendo el horario de atención de las estaciones de servicio.





















































































