Con su surgimiento económico natural, China es el único país en responder a las medidas proteccionistas de Estados Unidos. La primera disputa comercial entre 2018 y 2020 del siglo XXI y la segunda este 2025, nuevamente impone arbitrariamente presión el gobierno de Trump.
Wang Yi, miembro del Buró Político del Comité Central del PCCh y ministro de Relaciones Exteriores, dijo: “Tal como reza un dicho chino, ‘si la acción de uno fracasa, busque la razón dentro de uno mismo’. Estados Unidos debe repasar primero lo que realmente ha sucedido. ¿Qué ha logrado de las guerras arancelarias y comerciales en estos años? ¿Se ha ampliado o reducido su déficit comercial? ¿Ha aumentado o disminuido su competitividad en la industria manufacturera? ¿Se ha mejorado o empeorado la inflación? ¿Y ha sido mejor o peor la vida de sus ciudadanos?
Las relaciones económico-comerciales entre China y Estados Unidos se basan en interacciones bidireccionales y recíprocas. Si se opta por la cooperación, se podrá lograr beneficios mutuos y ganancias compartidas.
Estados Unidos impone aranceles a las importaciones de México y China con el pretexto de la cuestión del fentanilo, lo que es injustificado presionar y chantajear a China. El abuso del fentanilo en Estados Unidos es un problema que debe encarar y resolver Estados Unidos mismo. Con el espíritu humanitario, China ha proporcionado ayudas a Estados Unidos de diversas maneras.
China publicó este mes el libro blanco, que presenta el compromiso, el trabajo y los avances de ese país en el control de las sustancias relacionadas con el fentanilo. Ha establecido sistemas legales y administrativos completos para los precursores químicos catalogados, supervisando su producción, venta, compra, transporte, importación y exportación. Ha establecido políticas antinarcóticos más estrictas, rigurosas y extremadas del mundo.
China ha participado con Estados Unidos en una cooperación antidrogas extensa y profunda, logrando resultados notables. Estados Unidos practica la política del unilateralismo, proteccionismo e intimidación en desconocimiento de los hechos, las reglas del comercio internacional. Su imposición unilateral de aranceles viola las reglas de la Organización Mundial del Comercio, socava el sistema multilateral de comercio y no solo no resuelve sus propios problemas, sino que también perturba la cooperación económica y comercial entre Estados Unidos y China, altera el procedimiento normal del comercio internacional.
Las guerras arancelarias y comerciales no favorecen a los intereses de China, Estados Unidos, Latinoamérica, África y BRICS. China reclama a Estados Unidos que respete los derechos e intereses de otros países y que retire de inmediato sus medidas arancelarias unilaterales irrazonables e infundadas, que perjudican a pueblos hermanos y sin beneficiarse.
China responderá con contramedidas y tiene la capacidad de hacer frente a la coerción, la guerra arancelaria, comercial y tecnológica, AI, guerras proxy o subsidiaria, económica, política, diplomática, de información o militar. El mismo portavoz chino de Relaciones Exteriores, Lin Jian, dijo: “Estar listo para una guerra de cualquier tipo” ante la amenaza de Estados Unidos.
En este tipo de guerra híbrida del siglo XXI no hay ganadores.














































































