El excívico de Potosí, Marco Antonio Pumari, reafirmó este martes su lucha contra el autoritarismo, el abuso de poder y la injusticia, e indicó que seguirá firme en su lucha.
“Seguiré de pie y firme ante el autoritarismo, el abuso de poder y la corrupta justicia, NO se olviden que soy Potosino de padre minero y madre que lucho hasta sus últimos días por sus hijos”, escribió Pumari en sus redes sociales
Añadió que no tiene derecho a cansarse ni rendirse, porque “por detrás tengo hijos” que “me siguen”.
En diciembre de 2024, el exdirigente cívico cumplió tres años de detención. Enfrenta procesos judiciales por la crisis política y social de 2019, en el caso Golpe de Estado I y por la quema del Tribunal Electoral Departamental (TED) de Potosí.
PumarI fue aprehendido el 9 de diciembre de 2021 por los delitos de destrucción y deterioro de bienes públicos cuando una turba incendió las instalaciones del TED de Potosí, en octubre de 2019, tras las elecciones generales de ese año.
Lea más: Camacho y Pumari llegan al juzgado en el juicio por el caso Golpe I
El caso Golpe de Estado I investiga los hechos precedentes a la dimisión de Evo Morales a la presidencia, en medio de una fuerte convulsión social y política.
Pumari y el excívico Luis Fernando Camacho, en Potosí y Santa Cruz, respectivamente, lideraron las protestas por un supuesto “fraude electoral”.
La movilización, replicada en varias regiones, cobró fuerza con un motín policial y la sugerencia militar para que Morales deje el cargo.
Morales renunció el 10 de noviembre de 2019. Dos días después, la entonces senadora Áñez asumió, primero, la titularidad del Senado y, luego, la presidencia del país, en sendos actos en la Asamblea Legislativa, sin el quorum reglamentario ni la presencia de los legisladores del MAS, que entonces tenían la mayoría en la Asamblea Legislativa.
Actualmente, Pumari y Camacho cumplen con detención preventiva por ese caso. El potosino, en el penal de Santo Domingo de Cantumarca, en Potosí y el cruceño, en el penal de máxima seguridad de Chonchocoro, en Viacha, La Paz.





















































































