La Cámara Nacional de Industrias (CNI) presentó esta semana al Gobierno un programa de alivio operativo de corto plazo para la recuperación de la economía. El objetivo es oxigenar a las empresas golpeadas por los bloqueos. El programa, de aplicación inmediata y una duración de tres a seis meses, se estructura en seis pilares de flexibilización regulatoria y tributaria.
El primero es tributario: diferir por 90 días el pago del IVA, IT, RCIVA e IUE correspondiente a mayo y junio, sin multas ni intereses. Incluye además arancel cero por seis meses para materias primas y activos industriales. Además, el pago del IVA de las importaciones al momento de la venta y no del internamiento.
El segundo pilar para la recuperación es crediticio. Un diferimiento automático, con seis meses de gracia, de las obligaciones del sector productivo con el sistema financiero. Esto comprende capital, intereses, seguros y comisiones, junto con una reducción de la tasa de interés.
Inventivos para la recuperación
El tercero propone mejorar los incentivos del compro boliviano en las contrataciones estatales, con preferencia para la producción nacional frente a las importaciones. El cuarto plantea que la industria pague la electricidad de mayo y junio por la energía efectivamente consumida y no por la potencia demandada. El quinto es un programa estatal de promoción del sello «Hecho en Bolivia». Y el sexto contempla alivios aduaneros: suspensión de la multa del 1% por la no extracción oportuna de mercancías, flexibilización de plazos en depósitos, horarios ampliados al restablecerse la circulación y mecanismos para mitigar las sobreestadías de contenedores.
El programa es la primera de las tres fases del Plan Nacional de Reactivación Económica y Empleo de la CNI, que en sus etapas posteriores propone un fondo de recuperación de $us 2.500 millones y una nueva Ley de Inversiones.




















































































