El Gobierno de Brasil reforzó esta semana la protección legal de Pix, el sistema de pagos digitales instantáneos que el Banco Central desarrolló. Lo hizo mediante el registro de la marca como de «alto renombre» ante el Instituto Nacional de Propiedad Industrial (INPI), en medio de una ofensiva de Estados Unidos contra la plataforma.
«En la forma prevista por la legislación de propiedad intelectual, es la mayor protección que se puede otorgar a una marca y a su símbolo», afirmó el ministro de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios, Márcio Elias Rosa. El anuncio se dio durante una reunión del Consejo de Desarrollo Económico y Social Sostenible en el Palacio de Planalto, sede del Poder Ejecutivo.
El Banco Central lanzó Pix en noviembre de 2020 y desde entonces el sistema se extendió masivamente en el país vecino. Hoy es el principal medio de pago electrónico de Brasil. La plataforma permite transferencias y pagos gratuitos para personas físicas, disponibles las 24 horas del día y liquidados en tiempo real.
La decisión del Gobierno brasileño se produce después de que la semana pasada Estados Unidos cuestionara el sistema brasileño. La crítica es por supuestamente excluir a empresas privadas extranjeras que operan en el sector de pagos digitales. Acusan que el Banco Central actuaría simultáneamente como regulador y operador.
Esas críticas integran los argumentos que la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés) incluyó en una investigación comercial. Bajo la misma busca justificar su propuesta de imponer aranceles de 25% a productos brasileños.
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, exhibió durante un acto oficial en el estado de Goiás un cartel con la frase «Pix es de Brasil», en defensa de la plataforma.


















































































