El Gobierno Municipal de La Paz anunció el inicio de una “rígida fiscalización” y dos auditorías “profundas” al sistema de recojo de basura.
El alcalde César Dockweiler afirmó que la medida surge tras evidenciarse que la empresa concesionaria, La Paz Limpia, priorizó exigencias de incrementos económicos. Y, dejó de lado el cumplimiento de su contrato, poniendo en riesgo la salud pública de la ciudadanía paceña.
La autoridad lamentó que las pretensiones de la empresa de ajustar sus tarifas se antepongan al servicio básico de aseo. Asimismo, desmintió que la coyuntura nacional o la falta de combustible sean los causantes de las fallas operativas. Pues, dijo, que el municipio brindó todas las facilidades necesarias para evitar que la ciudad se convierta en un foco de infección.
“Claramente nos han demostrado que están más interesados en tener más dinero que en mantener la ciudad limpia”, enfatizó la autoridad edil.
INTERVENCIÓN
La intervención municipal responde al hallazgo de múltiples incumplimientos por parte de la concesionaria. Estos van más allá del abandono de las rutas de recojo como la falta de mantenimiento.
Tampoco se realizó el cambio ni el mantenimiento correspondiente de los contenedores de basura en los distintos puntos de la ciudad.
Asimismo, se verificó una omisión de limpieza ya que la empresa incumplió con el lavado periódico de las áreas donde se ubican dichos contenedores.
Dockweiler aseveró que existe una sanción económica contra La Paz Limpia que supera los Bs 400.000, la cual lleva 15 meses sin ser cobrada debido a la aparente negligencia de los fiscalizadores.
Ante este panorama, dijo, la Alcaldía instruyó de manera inmediata una auditoría interna al Sistema de Regulación y Supervisión Municipal (Siremu), entidad responsable de vigilar el servicio y cuyos técnicos daban el “visto bueno” a operaciones deficientes.
Otra auditoría integral será al contrato de concesión con la empresa, además del inicio de procesos sumariantes contra el personal técnico municipal implicado.
PLAN DE CONTINGENCIA
Para frenar la acumulación de desechos, la Alcaldía, en coordinación con los subalcaldes, desplegó una estructura de emergencia compuesta por volquetas, maquinaria pesada y personal municipal para recoger los residuos en las zonas abandonadas por la concesionaria.
Por otra parte, la autoridad edil denunció la falta de transparencia de La Paz Limpia, empresa que desde hace un mes se niega a presentar sus costos unitarios para evaluar la factibilidad de un reajuste que no afecte la economía de los hogares paceños.
En contraste, Dockweiler adelantó que ya existen avances importantes con organismos internacionales para implementar una solución definitiva al problema de la basura en La Paz.
Mientras se regulariza el servicio y se ejecutan los planes de contingencia, el Gobierno Municipal hace un llamado vehemente a la conciencia de la población, solicitando evitar sacar los desechos domésticos a las calles de manera temporal. Se pide la máxima coordinación para que los residuos sean entregados directamente a las volquetas municipales, protegiendo así la salud de la ciudadanía.
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Desde el Gobierno Municipal se pide a la población paceña recabar información y coordinación de rutas de contingencia y comunicarse con los canales oficiales de la institución edil.



















































































