Al menos 35 personas murieron el lunes tras un potente terremoto de magnitud 7,8 que se estremeció el sur de Filipinas, donde varios edificios colapsaron y se activaron las alertas por un posible tsunami, indicaron las autoridades.
Al menos una decena de personas siguen desaparecidas, mientras que 134 resultaron heridas, según la autoridad de gestión de catástrofes.
Videos subidos en Facebook mostraron un centro comercial desmoronándose en Ciudad General Santos, de 720.000 habitantes, mientras en otro video se ve el derrumbe del edificio de una escuela.
«¡Señor, realmente colapsó! El edificio realmente colapsó», se escucha gritar a una persona en el video.
Un periodista de la AFP presente en la ciudad observó el lunes por la tarde cómo los equipos de rescate excavaban entre los escombros de una popular cadena de supermercados para recuperar los cuerpos de dos empleados que quedaron sepultados.
Morphy Angcad, un guardia de seguridad de 35 años, declaró que no estaba dispuesto a aceptar que su hermana, una de los dos, hubiera fallecido.
«No quiero irme de aquí hasta que vea el cuerpo de mi hermana (…) tengo la esperanza de que aún esté viva», dijo.
El temblor se produjo a las 07H37 (23H37 GMT) y tuvo su epicentro en el mar a 35 kilómetros de profundidad, cerca de la isla sureña de Mindanao, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).
Una serie de poderosas réplicas sacudieron la zona unas dos horas después del primer sismo, la más fuerte de magnitud 6,5, según el USGS.
Muchos filipinos se preparaban este lunes para pasar la noche en la calle.
«Dormiré aquí fuera aunque sea incómodo, porque tengo miedo de que haya una réplica», declaró a la AFP Johnson Alerta, un dependiente de 34 años. «Me siento más seguro aquí».
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‘Muchas vidas’ perdidas
René Punzalan, responsable de gestión de catástrofes de la provincia de Sarangani, una de las más afectadas, declaró a la AFP que solo en el municipio de Glan habían fallecido 14 personas después de que un corrimiento de tierra sepultara sus hogares a los pies de una montaña.
«El mayor reto es la comunicación. Se ha cortado la electricidad, por lo que es difícil obtener información actualizada», explicó Punzalan, agregando que algunas zonas aún no habían comunicado si hubo víctimas.
Punzalan también indicó que más de 2.000 personas evacuadas a raíz de una alerta de tsunami emitida por la mañana esperaban ahora el visto bueno para regresar a sus hogares.
El Centro de Alertas de Tsunamis del Pacífico (CATP) había advertido de posibles olas a lo largo de las costas de Filipinas, Indonesia, Palau, Taiwán y Papúa Nueva Guinea.
Sin embargo, a media tarde, Filipinas y otros países levantaron sus alertas.
Los terremotos son frecuentes en Filipinas, un extenso archipiélago situado en el «Anillo de Fuego» del Pacífico, de intensa actividad sísmica.
En octubre de 2025, un fuerte sismo sacudió el centro del país y provocó 76 muertos.




















































































