El Gobierno anunció este martes que solicitará la salida inmediata de ciudadanos argentinos que, según denunció, participaron en actividades políticas vinculadas a las movilizaciones y bloqueos que afectan al país desde hace más de un mes.
El canciller Fernando Aramayo informó que las acciones se ejecutan en coordinación con el Ministerio de Gobierno y la Dirección General de Migración, después de identificar a personas extranjeras que ingresaron a Bolivia con visa de turismo y que posteriormente participaron en reuniones de organizaciones sociales y en el ampliado de la Central Obrera Boliviana (COB) realizado el pasado fin de semana.
“Se han aplicado los mecanismos para solicitar la salida inmediata de este tipo de personas que están viniendo a incitar”, afirmó.
Según el Gobierno, imágenes y videos difundidos en redes sociales muestran la presencia de ciudadanos argentinos en actividades relacionadas con sectores que impulsan protestas y exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
Aramayo argumentó que la participación de activistas extranjeros constituye una injerencia en asuntos internos del país y aseguró que estos hechos fortalecen la posición gubernamental de que existe un intento de desestabilización política.
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“¿Qué tendría que hacer un extranjero azuzando a nuestra población y queriendo atizar más un escenario de polarización?”, cuestionó el canciller.
El funcionario pidió reflexionar sobre la presencia de actores internacionales en ampliados y reuniones de organizaciones sociales. En su criterio, la participación de ciudadanos extranjeros contradice los discursos de defensa de la soberanía que sostienen algunos sectores movilizados.
Hace días, la dirigente argentina Mercedes Trimarchi promovió movilizaciones en actividades realizadas en El Alto. El Gobierno cuestionó su participación en actos públicos de respaldo a las movilizaciones y señaló que posteriormente abandonó el país.
Aramayo sostuvo que el diálogo sigue siendo la única vía para superar la crisis, aunque reconoció las dificultades para alcanzar acuerdos con sectores que mantienen posiciones radicales.
“Cuando no se quiere dialogar, simplemente no se va a lograr ese punto de encuentro”, afirmó.
El conflicto ya supera un mes de bloqueos, protestas y movilizaciones en distintas regiones del país. La situación afecta el abastecimiento de combustibles, alimentos y medicamentos, especialmente en La Paz y El Alto.





















































































