El diputado de Unidad Carlos Alarcón propuso este lunes la realización de un referéndum revocatorio extraordinario para el presidente, el vicepresidente y los integrantes de la Asamblea Legislativa, como una alternativa para superar la crisis política y social que atraviesa el país.
En sus redes sociales, el legislador afirmó que la actual confrontación entre el Gobierno y los sectores movilizados mantiene a Bolivia en un “callejón sin salida” y advirtió que la violencia no puede convertirse en un mecanismo para cambiar autoridades.
“No podemos permitir que la violencia deponga y derroque gobiernos, aunque se disfrace de elecciones anticipadas”, escribió.
Alarcón señaló que la salida al conflicto debe respetar los mecanismos constitucionales y planteó que la Asamblea apruebe una ley interpretativa para convocar a un referéndum revocatorio extraordinario en un plazo de tres meses.
Según su propuesta, la consulta incluiría al presidente, al vicepresidente y a los asambleístas titulares y suplentes. Si la mayoría vota por mantener a las autoridades, estas concluirían su mandato en 2030. En caso de imponerse la revocatoria, se convocaría a nuevas elecciones generales.
“Autoridad investida por el voto solo por el voto debería ser revocada”, sentenció.
El legislador pidió al presidente de la Cámara de Diputados, Roberto Castro, convocar a una sesión de emergencia para debatir posibles soluciones. En su criterio, el Legislativo no puede permanecer al margen mientras los ciudadanos sufren las consecuencias de los bloqueos.
“La Asamblea no le puede dar la espalda a millones de bolivianos que están sufriendo en este momento por la violencia de grupos que quieren derrocar al gobierno y romper el orden constitucional y democrático del país”, afirmó.
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Alarcón consideró que el diálogo impulsado por el Ejecutivo se encuentra estancado debido a que los sectores movilizados mantienen como principal demanda la renuncia del presidente Rodrigo Paz. De ese modo, aseguró que una eventual salida negociada no puede implicar la ruptura del orden constitucional.
Asimismo, recordó que la Asamblea abrogó la denominada Ley Copa y afirmó que esa decisión eliminó uno de los obstáculos para la aplicación de mecanismos constitucionales destinados a enfrentar situaciones de crisis, en este caso, el Estado de Excepción.
Sin soluciones ni acuerdos a la vista, el país enfrenta su quinta semana en un escenario de conflictividad que supera un mes de bloqueos y movilizaciones en distintas regiones del país.
La Central Obrera Boliviana (COB), campesinos y el evismo mantienen las medidas de presión y exigen la salida del presidente Paz. Por su parte, el Gobierno insiste en buscar una solución mediante el diálogo, pero ninguna convocatoria tuvo resultado.





















































































