El fin de semana en el país, particularmente en La Paz, se anticipa nuevamente sin avances en la resolución del conflicto social, debido a que hasta este viernes no se registraron pronunciamientos ni de los sectores movilizados ni del Gobierno respecto a nuevas medidas de distensión.
En las últimas horas, la Comisión del Diálogo que impulsa acercamientos entre partes insistió en la necesidad de establecer una pausa humanitaria para permitir el tránsito de alimentos, medicamentos y personas en situación de vulnerabilidad.
Sin embargo, hasta el momento no existe una respuesta formal por parte de campesinos ni obreros a esa solicitud.
Por su parte, la Policía Boliviana tampoco anunció la habilitación de un nuevo corredor humanitario para este fin de semana. En operativos, en los dos últimos fines de semana, se intentó abrir rutas de abastecimiento mediante caravanas escoltadas, aunque esas acciones no lograron resultados sostenidos, ya que los bloqueos volvieron a instalarse en puntos estratégicos del país.
De ese modo, el Gobierno no confirmó nuevas intervenciones ni acuerdos con los sectores movilizados, lo cual prolonga la incertidumbre sobre el flujo de alimentos, combustible y medicamentos.
El Gobierno ha convocado, específicamente, al ejecutivo de la Central Obrera Bolivianas (COB), Mario Argollo, y el principal dirigente de la Federación de Trabajadores Campesinos Túpac Katari, Vicente Salazar.
Ninguno de los dos dio respuesta y, por el contrario, Salazar llamó a radicalizar las protestas hasta que renuncie el presidente Rodrigo Paz.





















































































