Representantes de la Iglesia católica afirmaron que el diálogo convocado este jueves entre los movilizados y el Gobierno no debe ser uno de “sordos” y que ambas partes deben renunciar a los intereses personales para pensar en el beneficio y pacificación de todo el país.
“Nosotros insistimos en que hay que renunciar a los criterios personales, los apetitos personales y apetitos de poder. A la capacidad de creer que en el enfrentamiento o la fuerza está la solución. Tenemos que partir de la dignidad y la capacidad de escuchar y proponer”, dijo el sacerdote Marcial Chupinagua en Unitel.
La reunión convocada por la Conferencia Episcopal Boliviana estaba prevista a las 11.00 de hoy y pretende reunir a distintos representantes del gobierno de Rodrigo Paz y dirigentes de sectores sociales como Mario Argollo de la Central Obrera Boliviana y Vicente Salazar, representante Campesino.
El ministro de presidencia, José Luis Lupo aseguró que, en caso de asistir, ambos dirigentes “gozarán de todas las garantías” para poder encontrar soluciones sin ejecutar ninguna acción a pesar, de tener órdenes de aprehensión en su contra.
El objetivo del encuentro es levantar las movilizaciones, las cuales han provocado problemas de abastecimiento de alimentos, combustible, medicamentos y otros productos en diferentes regiones, especialmente en el departamento de La Paz.




















































































