El presidente de la Cámara Empresarial de Exportación, Logística, Servicios, Desarrollo, Educación, Ciencia y Tecnología del Norte (Cadexnor), Agustín Vargas Ribera,alertó sobre una inminente crisis económica y humanitaria en la región amazónica del país debido a los bloqueos.
En una entrevista con Radio Amboró, el dirigente advirtió que la prolongada interrupción de las rutas está generando una crisis que afecta a las exportaciones, provoca desabastecimiento de productos básicos y pone en riesgo el sustento de miles de familias que dependen de la economía amazónica.
“No sé si el Gobierno y los sectores movilizados están dimensionando el verdadero daño y el impacto que esto tendrá para el país. Hoy cumplimos 29 días de cerco a la Amazonía boliviana”, afirmó Vargas Ribera.
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Crisis
El ejecutivo explicó que Riberalta, considerada la capital económica de la Amazonía boliviana, concentra una importante actividad industrial vinculada a la castaña y la madera, sectores que actualmente enfrentan severas dificultades debido a la imposibilidad de trasladar la producción hacia los puertos de exportación.
Precisó que las exportaciones amazónicas dependen principalmente de la salida por el océano Pacífico mediante puertos chilenos, aunque también existen operaciones menores por la vía atlántica a través de Brasil. Sin embargo, los bloqueos en las rutas hacia el occidente del país han frenado prácticamente el movimiento económico regional.
“Estamos parados, estamos coartados, no podemos sacar el producto. Los recursos que deberían ingresar diariamente a la región no están llegando y eso afecta a toda la población”, sostuvo.
Según el presidente de la entidad, las industrias beneficiadoras de castaña y los aserraderos comenzaron a reducir y paralizar operaciones debido a la falta de insumos, la saturación de almacenes y la imposibilidad de continuar despachando producción.
Añadió que más de 15.000 familias de la provincia Vaca Díez, además de otras 5.000 en Pando y el norte de La Paz, dependen directamente de estas actividades productivas.
Mercados
Vargas Ribera también alertó sobre las consecuencias que los retrasos podrían generar en el comercio exterior boliviano, especialmente en el mercado de la nuez amazónica o Brazil nuts, producto del cual Bolivia es uno de los principales exportadores mundiales y proveedor de importantes cadenas comerciales en Europa y Estados Unidos.
Explicó que los compradores internacionales operan bajo cronogramas estrictos y contratos establecidos con meses de anticipación, por lo que el incumplimiento de entregas podría traducirse en pérdidas de clientes y mercados estratégicos.
“Ya existe incertidumbre en el mercado internacional. Todo lo que debía despacharse entre finales de abril y mayo acumula casi 30 días de retraso”, señaló.
Asimismo, recordó que la cadena productiva amazónica involucra a indígenas, campesinos, zafreros, barraqueros, transportistas y miles de trabajadores vinculados a la producción y exportación de castaña y madera.





















































































